4 may. 2015

VAMOS A POR MILAGROS

¿Qué podemos esperar de este River? Por el torneo local, River jugó 10 partidos. Por la Recopa, 2; por la Libertadores jugó 6, pasando de ronda; por la copa euronosecuanto, 1 y por la Supercopa Argentina, 1.

En total River lleva jugado 20 partidos oficiales, ganó 2 copas, perdió 1.
Se posicionó primero en el torneo local cediendo la posición al perder contra la bosta, pero nada en este torneo está terminado. Quedamos escolta con San Lorenzo, habiendo perdido un solo partido, empatado 3 y ganando 7.

Con semejante historia, ¿por qué falta confianza en River y más que respuestas futbolísticas los hinchas creemos que necesitamos milagros?

River no logró arrancar en este 2015 si hablamos de una línea de juego, que equilibre las líneas y juegue articulándose y asociándose sus jugadores y, como resultado, vienen los éxitos. Lejos de eso, su pretemporada fué mala tanto desde el trabajo propio de este tiempo de dedicación absoluta a prepararse física, táctica y mentalmente; tanto desde los resultados que terminaron siendo catastróficos con dos partidos perdidos contra suplentes bosteros y, el segundo partido, por goleada.

Los dos partidos contra San Lorenzo que nos dieron la Recopa, fueron logrados más con San Barovero y San Mora que otra juego claro e identidad propia. Ganamos por milagro y por la paternidad que tenemos sobre el Santo. 

La clasificación a segunda ronda en la Libertadores fué agónica y el triunfo final sobre San José tuvo mucho de esfuerzo más propio de equipos mediocres haciendo un milagro que uno grande jugando contra uno inferior.

Se trata el anterior de un punto importante: no hubo partido, contra quien haya sido el rival y el nivel del mismo en el que River no haya sufrido el partido sea para ganarlo, sea para empatarlo. Ambos resultados los consiguió una y otra vez mediante los milagrosos Barovero, Mora o algún inspirado de turno. Claro que Funes se encargó de equiparar más de un partido cometiendo errores que hacen hoy de él un tipo nada confiable para partidos determinantes.

San Barovero, San Mora, River no logra línea alguna de éxito contundente. ¿Estudia al rival o se lanza a jugar a lo suyo? Parece una y otra vez que es esto último. River es un tropel para atacar y otro para defender, mal por cierto. Aún cuando tenga pocos goles en contra, los tiene decisivos. 

¿Qué tenemos para ofrecer los dos partidos que por la Libertadores deberemos jugar con la bosta? Sabemos que ellos se reforzaron con inteligencia y que el técnico estudia los partidos y posiciona a su equipo. Luego de Huracán 1 River 0 y bosta 2 River 0, ¿qué tiene River para ofrecer y pasar a la siguiente ronda?.

La continuidad del milagro, sea en nuestro arco, sea en el ataque o, seguramente en ambos. Esperar  un desempeño triunfal y clasificatorio porque el equipo, de pronto, logra hacer en la cancha lo que el técnico imagina, sería ya un milagro luego de 20 partidos en que no se ha producido tal cosa. Que el equipo logre la funcionalidad que le exige la fantasía del Muñeco, será en sí mismo un milagro. Sería el San Muñeco.

De no darse ese milagro, el que esperamos con harta paciencia los hinchas de la banda, deberemos rezar por el milagro de hacer un gol más que ellos en cada uno de los dos partidos que se vienen. 

Recordemos que para quienes aún saltan celebrando la Sudamericana, que en ese mismo período este equipo y cuerpo técnico con sus decisiones, rifaron 5 puntos que llevaban sobre el segundo. En emergencia, quedamos segundos en el torneo local.

Será buena medida no ponerlo a Teo. Son partidos para Ponzio. Funes ni debería asomar. Mammana es junior como Driussi también. ¿Y los refuerzos? Porque River trajo dos refuerzos que, una vez más en los últimos 10 años, terminaron en meras incorporaciones. ¿Se hará cargo el Muñeco por estas decisiones?

Las declaraciones del Muñeco post bosta 2 River 0 son preocupantes: no está siendo realista y el tipo se muestra como alguien confundido. Según Gallardo, River juega bien pero no tiene suerte y si mira nuevamente el partido, verá que la bosta tuvo más equipo en cancha que el nuestro. 

¿Por qué retrasándose la bosta y con River presionando de pronto, en el segundo tiempo, River se metió atrás y tiraba pelotazos tan largos que arrancaba la defensa bostera y, en segundos, estaban nuevamente en nuestra área? ¿Qué control del partido tenía River con este planteo en el que pelotazo bien arriba y nadie salía del propio campo? 

Estamos en el horno por culpas ya viejas (mala pretemporada, falta de refuerzos) como en el intentar un estilo de juego que está en la cabeza del Muñeco y que, solamente un milagro, pondrá en la mente y el juego de nuestros jugadores.

Hemos dicho. A rezar con fe y perseverancia.

3 may. 2015

BOSTA 2 - RIVER 0

Que los 20 minutos del segundo tiempo en los que River empujó contra el arco de la bosta ilusionándonos no te tape el juicio: la bosta es más equipo que el nuestro y si le sumás que los cambios no generaron nada mientras que los de la bosta le dieron semejante triunfo.

Que aquellos 20 minutos del segundo tiempo, no nos tape las enormes falencias defensivas que tenemos. Gigantescas. Con Funes, éste entrega el partido. Sin Funes, el área es un nudo para nosotros mismos: nos jugamos en contra en nuestra área.

Que la mala pretemporada se está haciendo ver, en toda la Libertadores, cuando perdimos la Supercopa Argentina y este partido, es otra realidad de la que el Muñeco debería darnos una explicación. River lo que logró lo logró por milagros antes que por juego asociado, rítmico, inteligente o picante. Como dicen casi todos los pueblos del mundo, con más culo que cabeza.

River puso lo que tenía, salvo Maidana. Nuestros refuerzos del año no han justificado su presencia en River: Piscu es aleatorio; Mayada entró sobre el final del partido. Es decir, River no solamente no hizo pretemporada bajo el efecto de haber ganado la Sudamericana sino que no se reforzó y los jugadores que trajo no han gravitado en este 2015.

¿Le echamos la culpa a Teo? Echásela al técnico que lo pone. ¿Le echamos la culpa a la defensa? Aquí estamos atrapados sin salida: son los que están. No hay otros. ¿Es el medio campo? Sánchez, Krane y Rojas se han esmerado hoy. Sin embargo, fueron más individuales que equipo. No logran entenderse y así, de pronto, los pelotazos desde nuestro campo al contrario y contra del contrario a nuestro campo. 

Hoy faltó San Barovero. El primer tiempo nos fuimos 0-0 por milagro. Pero fueron milagros en los que no intervinieron los santos de rigor en River. Ni Barovero tuvo que ver con las pifias bosteras ni Mora terminó de salvarnos del evento. Simplemente, milagros, a secas.

Lo que queda claro es que hay una disparidad entre el nivel de los jugadores bosteros y su funcionamiento respecto de los nuestros y nuestro funcionamiento. 

Qué hará el Muñeco para, desde la concepción, la picardía, compensar la disparidad, no lo sabemos. Esperemos que logre lo que no logró en la primera fase de la Libertadores. 

Del Muñeco estamos esperando respuestas pero a esta altura pedimos milagros. Que el Espíritu lo inspire es nuestro rezo diario.

¿Podrá? Es mandatorio que sí.






26 abr. 2015

RIVER 0 - HURACÁN 1
Primera copa del año no ganada

Comencemos por conocer de qué se trata esta copa. La Supercopa Argentina es una competición oficial de fútbol, organizada por la Asociación de Fútbol Argentino desde 2012, que en la edición 2013 enfrentará al campeón del Campeonato de Primera División 2012/13 y de la Copa Argentina de la misma temporada. El actual campeón es el Club Atlético Huracán, vencedor de la edición 2014, que enfrentó, el 25 de abril de 2015, al mencionado equipo, ganador de la Copa Argentina 2013/14, con el Club Atlético River Plate, campeón de la Copa Campeonato de Primera División de la misma temporada.

En el 2012 el campeón fue Arsenal y el segundo la propia bosta nacional. En el 2013, Vélez se la llevó y el segundo fue Arsenal. Por la copa 2014, Huracán se quedó con el primer puesto y River, un pésimo River, quedó segundo.

Huracán no solamente había quedado fuera de la Libertadores sino que va tercero en el torneo local si miramos la tabla de abajo hacia arriba. 

River, salvo Mercado, jugó con sus titulares y los cambios fueron un mix. Lo que mostró River es producto de un estilo de juego de "empuje" contra el contrario sin equilibrio ni armonía. Ayer perdimos, pero hemos estado al filo de la navaja en varios partidos. Y no importa si se trata de un gran equipo o un equipo pedorro.

Nuevamente, se empujó hasta donde se pudo por lo que nadie terminó de empujarla al arco que es donde importa. Se corrió y no hubo idea alguna de nadie como para romper el disciplinado juego defensivo de Huracán. 

Y si analizás el gol de Puch, tenés los generosos espacios que deja River en su afán ofensivo. Claro que, nuevamente, Funes Mori cede el paso al delantero facilitando -un vez más y van como 8 ya- el gol contrario.

Y así llegamos de cara a los 3 partidos contra la bosta: con dudas, flojedades, distracciones -hasta Barovero las tuvo contra Huracán- y dependiendo de algún "San" que haga el milagro.

River no tiene juego. Esto es lo que el Muñeco parece no entender. Trata de imponer un estilo de juego que le queda grande al conjunto con el que juega. Huracán nos estudió y nos terminó controlando, por más que algún barómetro del calor desprendido por correr nos de favorable.

Por momentos, nuestros ya veteranos jugadores A y B parecen principiantes. 

"Los de Apuzzo se plantaron a esperar y salir de contra, pero se encontraron con un River sin ideas, desordenado en defensa y que apenas buscaba inquietar con centros. Así, una gran jugada de Espinoza (se divirtió de lo lindo con los laterales del Millo) terminó con asistencia al chileno Puch, quien no tuvo problemas para empujarla en lo que fue el único gol del partido" (Federico Noguera, Olé)

"El golpe invitaba a los de Gallardo a reaccionar, pero esto jamás sucedió. El Pity Martínez hizo agua como organizador y ni las modificaciones del Muñeco permitieron un cambio en el juego. Entró Pisculichi, Driussi y finalmente Solari, pero el juego asociado seguía siendo una cuenta pendiente. Sobre el final, primero Mora y luego Cavenaghi lo tuvieron de cabeza, pero Marcos Díaz se vistió de héroe y salvó a los de Parque Patricios" (idem anterior)

El partido de anoche puede inscribirse en los partidos contra Juan Aurich lo que marca que River no ha salido de la terapia intensiva a pesar de haber alcanzado la punta del torneo local, donde debemos saber que estamos en forma condicional, tal como los esfuerzos para obtener los triunfos se daban. 

Si es mucho lo que tiene que ajustar el Muñeco es demasiado. Más deberemos confiar en las ganas de ganar contra la bosta antes que por cambios sustanciales en el modo de jugar. Podemos ir rezando a San Barovero y a San Mora y rezar por que Teo despierte de su largo letargo.

Más que de prácticas, entrenamientos y esas cosas, encaramos nuestro futuro en la Libertadores rezando e implorando.

20 abr. 2015

RIVER 4 - BANFIELD 1



Y por primera vez en el 2015 se da la lógica que hace tiempo era esquiva. River juega bien un partido contra un equipo de menor jerarquía y gana y golea. 

Inobjetable el triunfo contra Banfield que nos permite continuar en el primer puesto y, esta vez,fue la bosta la que sintió la presión y debió esmerarse en un triunfo que le resultaba esquivo.

El Muñeco debe trabajar sobre nuestras defensas. El gol de Banfield desnuda los huecos que deja nuestra defensa, tanto del equipo A como la del equipo B. Es una tara que ha surgido en este año 2015 y que nos puede costar mucho especialmente en la Libertadores.

Funes Mori, hizo esta vez de Funes haciendo un gol oportunísimo. Pero está latente Mori, el que se te vuelve en contra. Ojalá prime en los partidos que vengan simplemente Funes y Mori quede en casa.

Cavenaghi por sus goles y desempeño se lució y nos congratulamos que Barovero no haya sido la figura excluyente.

Un buen partido contra Banfield por más de un motivo.

Hasta la próxima y ¡vamos River!!

15 abr. 2015

RIVER 3 – SAN JOSÉ 0
AURICH 4 – TIGRES 5
¡MI-LA-GRO!

Finalmente cesó la desgastante, irritante incógnita y River pasó de fase. Entre un nuevo papelón y el alivio de la clasificación, el milagro. Y querida y querido riverplatense, mañana jueves 16 de abril, es día de acción de gracias de todo bien nacido millonario: es justo agradecerle a Dios esta situación.

Con padecimiento transcurrió buena parte del partido contra San José. El resultado es menor respecto de las calidades del equipo boliviano, pero ciertamente, fue tranquilizador.

Y el maravilloso triunfo del equipo de suplentes de Tigres en un partido vibrante, palo a palo, nos dio el pase a octavos de final. ¡Gracias muchachos!

El agradecimiento a los muchachos de Tigres es, también, de todo bien nacido riverplatense. Sin embargo, amiga y amigo, el conjunto de suplentes de Tigres evidencia todas nuestras falencias durante la primera fase de la Libertadores. A Juan Aurich nuestro equipo titular no pudo en dos partidos, ni allí, ni aquí. Y un equipo de suplentes, que generó escozor entre todos nosotros porque entendíamos que Tigres rifaba el partido contra Aurich. Nada de eso ocurrió, suplentes con gran dignidad de lo que estaban jugando, vencieron al inexpugnable –para River- equipo peruano.

Vendrá la segunda fase y la revisión de los niveles de varios jugadores. Desde un Funes Mori que no deja de cometer errores, aunque contra San José no tuvo consecuencias, hasta un Pisculichi morfón y un equipo carente de sociedades efectivas.

River fue el “casi-gol” del otro Funes Mori. Contamos por decenas las oportunidades perdidas. Pero perdió un partido, ganó uno no sin esfuerzo y empató cuatro. River arrancó mal el 2015 pero ha tenido, hasta ahora suerte: logró dos copas contando con San Barovero y, ahora, se mete en la Libertadores cuando estábamos desahuciados y quedamos pendientes de un equipo suplente de un equipo mexicano.


Suerte. Milagro. Si alguno quiere agrandarse, que lo haga. Este pase de fase convoca a multiplicar gracias, gracias, gracias a Tigres Suplentes y a Dios.

13 abr. 2015

ARGENTINOS 1 - RIVER 2
SAN BAROVERO

River esta vez se mostró a un cambio menos, lo cual es una buena noticia: el aceleramiento es un defecto, no una virtud. Sin embargo, cuando River puso primera, acosó al arco contrario aunque sin efectividad. Dos de Driussi frente al arco que no supo qué hacer. Una, trató de acomodarla cuando correspondía patear y la otra la pelota simplemente lo burló. El arquero contrario, hizo lo suyo, también.

Pero River sigue estando desbalanceado. Una vez más, el resultado se lo debemos a los goles, por supuesto, y a San Barovero que salvó cada una. 

River logró varias jugadas asociadas y así llegaron los goles. Lo cual es una buena noticia. Deben extender a más tiempo esto del juego asociado. 

Hay que asegurar atrás. Cualquier buen desempeño de River, se termina arriesgando atrás. Contra Argentinos no ha sido la excepción y las brillantes atajadas de Barovero así lo muestra.

Los suplentes tuvieron buen desempeño, pero son aún inexpertos. Por caso, lo dicho por Driussi. También, Mammana se mandó un pase al medio desde nuestro lateral derecho, a nadie y capturó un contrario que estuvo ahí de concretar.

River, logra la punta nuevamente y es una buena noticia. Está más sólido en el torneo local que en la Libertadores. Será bueno que se continúe trabajando sobre el balance del equipo, su velocidad, asociación, alejamiento del riesgo en nuestro arco y ser efectivos en el arco contrario. Es bastante y esperamos que lo visto contra Argentinos se vaya mejorando. 

River gana su cuarto partido seguido y es una buena noticia. Si se encuentra el equilibrio, River no debería tener problemas para mantenerse en el primer puesto. 

Nos queda lo de San José y nuestra continuidad en la Libertadores. Tigres anunció que enviará a Perú un equipo suplente y esto ha sido tomado como que Tigres va a perder. Seguramente preferirá que pase Aurich y no River, pero suponemos que un equipo suplente de Tigres perfectamente puede ganarle a Aurich. Tal vez, el único que no haya podido  hacerlo haya sido River, ah y San José, que perdió contra Aurich.

Hasta la próxima

9 abr. 2015

TIGRES 2 - RIVER 2
queda un partido más y ... ¿?

El hecho de no haber podido ganar un solo partido en 5 ya jugados, ¿es mala suerte, fruto de un momento en que los astros se desalinearon para nuestro River? o, por el contrario, ¿es producto de lo que se pretende, del “modelo”?

El River del Muñeco vive del recuerdo. Vivimos de 5 partidos en el inicio del torneo final del año 2014. Luego de la lesión de Kranevitter, River empató 5 partidos seguidos lo que es coincidente con nuestro desempeño en la Libertadores y en el inicio del torneo local 2015.

River, luego,  cedió 5 puntos y terminó segundo en el torneo local anterior, por resguardar casi todo un equipo que debió ser parado por razón del cansancio. Las lesiones fueron un tema serio ya que afectaron sensiblemente al funcionamiento del equipo.

En esta Libertadores y el torneo local, River ha debido dar descanso a algunos jugadores y se multiplicaron las lesiones. 

Además, los resultados no se dan y cuando ello ocurre es por reacción y suerte antes que  por un correcto funcionamiento del equipo. Casi todos los partidos han tenido el protagonismo de San Barovero y algunas de Chiarini.

Como desarrollamos el tema es que concluimos en que es “el modelo” el que no termina de arrancar y el que erosiona las filas de jugadores.

El modelo implica jugar a una velocidad que supera a los recursos humanos con los que dispone River. No es casual que los delanteros erren tantas chances de gol. Este indicador que toma el Muñeco, lleva a errores de apreciación cuando se lo toma solo y sin los otros componentes que hemos expuesto. Se erra tanto, ya que en velocidad nuestros delanteros deben pegar sin pausa, a lo bruto. En estas condiciones, se manda afuera, al palo o al arquero, pero no se puede definir con fineza.

El modelo implica poner a todo el equipo en función del ataque. Si los delanteros metieran la mitad de las chances que generan, los partidos terminarían con muchos goles propios y contrarios, pero más de los nuestros. Ahora bien, cuando no se hacen los goles,  el equipo queda como bocatto di cardenale para el contrario, de cualquier nivel futbolístico. Dado que la defensa está en ataque, las llegadas tarde, el “sorprenderse” del contrario y paralizarse, son moneda corriente.

El modelo implica alto desgaste físico. Se corre y mucho. Se pone pierna. Pero con escasa productividad. El modelo genera, entonces, cansancio cada vez más cercano uno de otro y, además, riesgos de lesiones, cosa que ya hemos verificado.

En síntesis, el River de el Muñeco es hoy un malón, es decir, un grupo que corre sin mayor orden y conexión, empuja al contrario desguareciéndose atrás y propenso a una efectividad del 100% del equipo contrario: 1 llegada, 1 gol.

El River del Muñeco es hoy un River milagroso. Por milagro hemos ganado la Recopa. Por milagro empatamos contra Aurich en Lima y en Buenos Aires. Por milagro hemos empatado contra Tigres en México. Llamamos milagro a hechos extraordinarios en las manos de nuestro arquero y a iluminaciones de algún jugador que logra embocar un gol a tiempo para empatar y hasta para ganar algún partido.

Pero el Muñeco está convencido del Modelo y quién de la Comisión Directiva le dice que es, precisamente, el modelo el que está generando nuestro hasta ahora papelón en la Libertadores.

Contra San José en el Monumental el resultado debería ser contundente, del tipo 4 a 1 y hasta más. En la Libertadores casi todos los equipos participantes han liquidado hasta con 5 goles a rivales pedorros. Pero River, este River, no ofrece semejante seguridad. Nadie apuesta al 4-1 contra el pedorro San José. Y debería darse y creemos que así ocurrirá. Pero…

D´onofrio ha dicho que recordemos dónde estábamos, abriendo el paragüas por la eliminación de River en la Libertadores. No querido nuevo Presidente, miramos los hinchas dónde DEBEMOS estar y este primer cuatrimestre está siendo horrible, preocupante, desgastante, incierto. El 5-0 de un equipo suplente de la bosta mostró a jugadores displicentes, distraídos y esto sigue ocurriendo. 

Si no, ¿cómo se explica que perdiendo 3 a 1 lleguemos a empatar o, en México, yendo 2 a 0 terminemos 2-2? ¿Qué pasa en un equipo que “decide” hacer todo para hacer goles solamente cuándo va perdiendo y debe apelar una y otra vez al “orgullo” y al “milagro”? Que la displicencia, la distracción siguen actuando.

Este es el River del Muñeco y el que, lejos de insistir, debe cambiar rápidamente.


6 abr. 2015

RIVER 1 - SAN LORENZO 0

La sinceridad de Carlos Sánchez, tras la victoria: "Sufrimos bastante"

Los últimos partidos que comentamos desde Recuperemos a River fueron el empate angustioso, heroico contra Arsenal y el empatesaboraderrota contra Juan Aurich.

Desde éste, jugamos contra Godoy Cruz al que ganamos 1 a 0 en la sexta fecha y contra Gimnasia en la séptima con un triunfo de 3 a 2 y contra San Lorenzo a quien ganamos 1 a 0.

El común denominador es el esfuerzo que debe hacer River para ganar y, además, la facilidad con que se posicionan los contrarios versus River. Llaman la atención la cantidad de situaciones que generan nuestros muchachos, las más de las veces la falta de concreción como así también, la facilidad con que llegan hasta nuestro arco y, hasta nos meten goles. Llama la atención la cantidad de jugadores lesionados.

Contra San Lorenzo, el golazo de Sánchez nos dio ventaja pero River a partir de que San Lorenzo pretendió recuperar posición, empezó a sufrir, especialmente al final del partido. Nuevamente, sobre los minutos finales, nuestro arquero termina siendo el héroe. 

Hemos producido goles en cantidad pero bajo la fortísima presión de tener que revertir el partido y no hacer papelones o caer en la tabla. Se reaccionó y bien en varios, pero el paradigmático fue contra Arsenal que nos ganaba 3 a 1 y heroicamente se lo empató y celebramos el empate.

Contra Aurich, nuevamente, merecíamos ganar, generamos sofocientos situaciones pero ellos se llevaron un punto valioso mientras que River depende de cada uno de los partidos que le faltan (2). El discurso  ahora es dejar todo en la cancha y, al menos, caer peleando. 

Para hacerla corta amiga y amigo riverplatenses. El sistema de juego que intenta el Muñeco nos está costando la Libertadores y nos puso en dudas en el torneo local, es de gran aceleramiento, desgaste físico lo que genera al menos dos cosas: errores a la hora de definir y a la hora de defender y lesiones.

El equipo no tiene pausas. La asociación que destacó en los cinco primeros partidos del torneo del 2014 no se recuperó más que esporádicamente. El equipo puesto en velocidad es más un malón que un equipo que juegue al toque, toque y genere sus jugadas. El regreso es más o menos lo mismo y se defiende en velocidad o, varias veces, se cae en la distracción propia del cansancio. El Muñeco debe trabajar sobre la velocidad del equipo. En el torneo local jugamos apenas la fecha 8. 

River dejó de caer y hemos recuperado posiciones al segundo puesto, tras la bosta que con toda la prensa halagotoria de su lado, solamente nos lleva 2 puntos. 

El miércoles 8 de abril jugaremos contra Tigres en México, habiendo partido al momento de escribir esto el equipo para allí. Es a matar o morir en una Copa que la empezamos con el pie izquierdo y nunca pudimos apoyar el derecho. Nos quedará el 15/4 San José, el equipo que nos ganó 2-0 en altura y que debería, en el Monumental, ser papita pal loro, pero esto es River y como hemos dicho una y otra vez desde el verano 2015, cualquier pedorro equipo nos hace partido y lo disputa hasta con chances de ganarlo. Hasta que el equipo no establezca un sistema de juego más pausado, así viviremos cada partido.

Hasta la próxima 

20 mar. 2015

ALERTA ROJO

El empate-derrota en el Monumental contra Juan Aurich, en los últimos minutos, luego de decenas de "casi-gol" de nuestro equipo que se come en el minuto final un gol entre los defensores más distraídos del planeta, tiene a River en Alerta Rojo. 

Hoy River es un hato de nervios, donde la visión del técnico es parcial y genera más nervios. Si todo se reduce a que Teo y Mora erran goles cual principiantes, solamente cabe esperar a que un día empiecen a embocar.

Sin embargo, en 5 partidos del torneo local y 4 de la Libertadores, River no ha ganado más que con el más débil de todos los equipos que tuvo que enfrentar, Sarmiento de Junín, no sin algún sobresalto, por cierto.

En 9 partidos, River ganó solamente uno, empató 7 y perdió 1. Empieza perdiendo -siempre injustamente- o empieza ganando y se lo terminan empatando -siempre injustamente-.

Y el "injustamente" esconde que el "sistema" de juego es harto peligroso para el propio River. Entre un natural desequilibrio del esquema propuesto por el Muñeco para lograr un equipo rápido y ofensivo, se van las debilidades y distracciones de nuestros jugadores.

A esta altura, las debilidades se expresan en la más descarnada evidencia de las limitaciones de todos los jugadores que en la temporada anterior descollaron. En las conversaciones, lo llamamos, el regreso de las mediocridades que fueron y que el Muñeco había logrado transformar en brillanteces. No duró y lo estamos pagando.

Pero, también, están las distracciones, en las que han caido Barovero, Chiarini, Pezzella, Maidana y, reiteradamente, Funes Mori. De hecho, en el gol del empate de Aurich, Funes está en la "escena del crimen", sobrepasado una vez más.

River se está despidiendo de la Libertadores. Por más "casi-goles" que el Muñeco pueda argüir, los resultados son lo único concreto. Estamos últimos en la fase. Los desempeños han sido o muy malos o siendo muy buenos fueron improductivos y en este vaivén solamente no ganamos los puntos necesarios.

Todo terreno, toda distancia, toda altura han sido un problema para este conjunto de jugadores que, a esta altura, parecen exquisitos deportistas a los que no se les brinda las condiciones ideales para poder demostrar lo que son.

Más allá de una Recopa que ganó River más por falencias de San Lorenzo que por méritos propios, River 2015 es ya mismo un fracaso y un papelón. Otro más desde que José María Aguilar inaugurara una larga etapa -inconclusa- de decadencia y papelones. La continuó con todo esmero Daniel Passarella. Hoy, se le "pegó" al Muñeco y a Donofrio y las caras de Gallardo son indicativas de que la situación no la tiene, para nada, bajo control o, siquiera, bajo un diagnóstico correcto.

¿Qué pasa si River se va en primera fase? Simple, se cierra el año con toda vergüenza. No importará aquí el torneo local, o copas sueltas por allí. 

La Recopa y la Copa de Oro, han sido una fantasía que ha distorsionado lo que todo el resto de los partidos de verano, del torneo local y la Libertadores, han mostrado y, partido a partido, muestran. 

Dormidos, distraídos, exigidos por encima de sus capacidades, nuestros jugadores padecen cada partido y no importa el rival: nuestro sistema de juego (Muñeco, avivate) y las distracciones de los jugadores, sucumben ante cualquier rival, salvo Sarmiento de Junín. Si escuchamos hinchas hablar de que si Aurich está en la Libertadores, debe ser un gran equipo. Hasta la vergüenza hemos perdido los riverplatenses en este largo período de decadencia.

Si para Gallardo era cuestión de ganar los siguientes partidos, ya gastamos uno empatándolo y nada, pero nada, indica que los próximos que quedan los ganemos.

Claro, uno es San José, el que nos ganó sobre el final en altura. Suponemos -pero es solamente una esperanza- que en el Monumental a San José le deberíamos hacer 5. Pues bien, si le ganamos por 1 solo estaremos exultantes. 

Mientras, los otros equipos argentinos avanzan en la fase y con goleadas. Y hay a quienes le cuesta, pero realizan partidos realistas que los llevan al objetivo de pasar de fase. En esto, el Muñeco tiene una gran deuda con River: su modelo de juego es del tipo "perder puntos" mientras se ajusta. La Libertadores es una pista corta y cuando termine de avivarse Gallardo, estaremos fuera de juego.

Alerta rojo que no sabemos si alguien en River está en condiciones de tomar y trabajar efectivamente. Si el Muñeco se empecina con Funes Mori o sigue dándole chances a Teo para que haga goles, seguiremos regalando puntos. 

Y cuando demuestre que tenía razón, seguramente en la Libertadores ya no estaremos. 

River no se reforzó para los desafíos que tenía. Solamente el Pity González y Mayada, quienes juegan en forma aleatoria. Su equipo ideal está en crisis de identidad, de juego y hasta de concentración. El Muñeco debería dar un golpe de timón dejando en el banco a varios. Sin embargo, quienes los reemplacen tampoco aseguran resultados, produciéndose la paradoja de la nómina de jugadores sin alternativas reales. 

Ahora, esperaremos al domingo contra Godoy Cruz en el Monumental, donde en el 2015 no ganamos un solo partido. River está quinto (perdió una posición por cada fecha del torneo local) y Godoy está séptimo con dos partidos perdidos (River, ninguno) y 7 goles a favor y 9 en contra, mientras que River tiene 13 a favor y 9 en contra. 

Sin embargo, estas estadísticas no significan nada cuando se juega contra River. Las estadísticas están demostrando que un equipo como Godoy Cruz tendrá una alta motivación por que tendrá grandes chances de hacernos partido y aguarnos el domingo. 

Este domingo veremos la voluntad de cambio del técnico y del equipo. ¿Jugará Funes Mori, cabeza de playa de los equipos contrarios? En fin. No nos demos más manija.

Hasta la próxima



16 mar. 2015

ARSENAL 3 - RIVER 3

O, de cuando cualquier pedorro equipo te juega y hasta te gana.

O, de cuando cualquier equipo te hace juego y, sin importar cuán pedorro o excelente sea, te hace juego y hasta te gana.

Esta es la realidad de River, en la que se va el primer tiempo 3 a 1  y con -al fin- una jugada propia de un delantero experimentado, Mora pone 3 a 2 y genera expectativss de, al menos, empatar. Claro que antes, Arsenal tuvo dos oportunidades concretas de aumentar el marcador, gracias a un equipo desarticulado, que entrega la bola más al contrario que a un jugador propio, en una regresión increíble para un equipo profesional de la Primera de River.

Vergonzoso desarrollo de un partido contra el último en la tabla. Arsenal había logrado solamente dos puntos y llevaba dos empates y dos derrotas. 

Pero salió a jugarnos de igual a igual, sin respeto alguno ya que parece ser que no lo merecemos y, nuevamente Funes estuvo en la jugada del primer gol contrario. Haya sido foul no cobrado, lo cierto es que es el sexto partido entre el torneo de fines del 2014 y este año, en que Funes participa de los goles del contrario. ¿Qué más espera el Muñeco para mandarlo al banco de cualquiera de los dos equipos?

Cave, morfón, lento, previsible. El Pity González tuvo la genialidad del empate y alguno que otro intento más. Ponzio. Ponzio. Ponzio, qué querés que te diga. 

Perdiendo por un gol, y en 15 minutos del segundo tiempo y con dos cambios hechos por el Muñeco, River reacciona y muestra, por primera vez en el partido, que quisiera un resultado mejor que el que viene logrando.

River está en serios problemas. Necesitamos dos equipos y no hay uno que tenga un desempeño apropiado. 

Ambos equipos, cualquiera haya sido su conformación, vienen decreciendo en el desempeño, en el plano local y en el de la Libertadores. Aquel torneo, tiene aún 25 fechas por jugar. La Libertadores, tiene un par de partidos más para determinar nuestra situación. 

Nuestra defensa regala lo que no logramos hacer de medio campo hacia adelante. Absolutamente frágil, lenta, desbordable una y otra vez, uno no entiende que estén vistiendo la camiseta de River. ¿A qué pretenden jugar, si es que pretenden algo? Vergüenza debieran tener por sus desempeños, partido a partido. 

El árbitro tuvo responsabilidad en el primer gol de Arsenal no cobrando la falta contra Funes. Como a los 20 del segundo tiempo, hizo lo mismo permitiendo una contra de Arsenal que finalmente fue abortado.

Desborde de Simeoni que pasa paralelo al arquero y la bola sin pena ni gloria ya que nadie para intentar algo.

Costa Febre tenía razón. El año pasado el Muñeco sacó jugo de las piedras. De jugadores mediocre, logro desempeños superlativos. Este año, han vuelto a la mediocridad. Es lo que estamos sufriendo: jugadores que siguen en nuestra nómina a la que, muchos, nunca debieron llegar.

El segundo tiempo transcurre, con un River más encendido, con ganas de, al menos, el empate, pero cuesta, cuesta mucho y las pocas generaciones son malogradas a la velocidad que intentan definir. 

Una y otra vez va River, apura, genera, amenaza, pero en 29 minutos seguimos 3 a 2 y cuanto más tiempo pasa más nos alegraremos con un empate contra lo más pedorro del torneo en curso.

¡Imaginá! Sale Sánchez y entra Rojas. ¡Rojas, nuestra esperanza! ¡Por favor!

A los 35 minutos del segundo tiempo, se corre, corre y corre pero sin generar riesgos serios al arco contrario. En velocidad, se terminan mal los pases y se aborta el esfuerzo.

Si River pierde, queda sexto. Si River empata, queda quinto. En ambos casos, en el partido número cinco, habremos perdido posiciones. 

Y el jueves jugaremos contra Aurich, en nuestro campo, donde no hemos ganado ni un partido. ¿Podés creer que sintamos temor de ese partido? La lógica debería ser 5 a 0 como vienen logrando otros equipos en la Copa. Y debería ser porque es River. Sin embargo, no pareciera haber conciencia en nuestros jugadores y, entonces, sobreviene el temor a quedar fuera de la Libertadores y cerrar un nuevo papelón, esta vez internacional.

El Muñeco no logra este año no ya sacar jugo de las piedras, sino simplemente un desempeño ordenado, disciplinado al menos como los equipos menores. Ni de los chicos. Ni de los grandes. No logramos nada.

A los 42 tiro libre a cargo de Mora a metros del área grande. Golazo de Mora. Muy buen patadón. Empate. Tres a tres. ¡Qué alegría! ¡Emapatamos a Arsenal! ¡Qué grande River! Una sola expresión cabe: va fangulo.

Contra el empate, Arsenal se adelanta y llega hasta nuestra área. Corner a su favor. Pifiada de de Chiarini pero contra nuestra finalmente. Mal pase del Pity a Simeoni quien no llega a pesar de ganar las espaldas de los defensores. 

¡Hay que bancar el embate de ¡¡¡Arsenal!!!. Esto está muy mal. Una defensa que es un colador y donde cualquiera de nuestros arqueros pueden cometer errores. Inseguridad total.

En descuento, nuevo avance de River, desperdiciado en la puerta del arco. El empate parece estar cerrado aunque cualquiera de los dos podría desempatar. 

Resultado final: 3 a 3. Vergüenza de nuestra parte. Todas las dudas ya que de partido en partido River desmejora. Nada de lo que trabajan en la semana se ve en la cancha, salvo que ensayen a jugar peor y, entonces, les está yendo bárbaro. 

Hasta el jueves contra, nada menos, que Aurich de Perú. ¡Qué cagazo!




13 mar. 2015

AURICH 1 - RIVER 1


Para aspirar a la Copa Libertadores, River está muy molesto y quejoso. No hay campo de juego que le venga bien. No hay altura que le venga bien. Ni hay distancia que le venga bien.

Con 3 partidos jugados, sobre 9 puntos, hemos obtenido solamente 2 y estamos últimos en el grupo en primer fase. 

Gallardo apela a que si los próximos 3 partidos los ganamos, zafamos. A esta altura y combinando los desempeños de la Libertadores con el torneo local, parece más una utopía que otra cosa.

Contra Aurich, el Muñeco puso toda la carne en el asador y puso en el triángulo ofensivo a Pisculichi, Mora y a Teo. El gol de la Banda lo hizo el defensor Álvarez Balanta. Los yerros de Teo ya empiezan a ser los de otrora de Funes Mori, nuestro ex delantero. 

La declaración de Gallardo -"lo vamos a sacar adelante"- parece más una declaración del momento que una firme esperanza. De cara a los partidos que quedan ciertamente que lo único que cabe es "sacarlos adelante". Lo que no tiene el Muñeco es un diagnóstico correcto y es por esto que dependerá -si no hay cambios- más de la suerte que de la planificación.

El Muñeco insiste en que este grupo y el del torneo local, jueguen a lo que no pueden jugar. Y si, finalmente, lo lograra será con tal desparramo de puntos y de quedar fuera de la Libertadores, que no servirá para nada.

El Muñeco no está siendo ni realista ni oportunista. Por la "idea" estamos yéndonos de la Libertadores y, de ahí en más, lo que venga no importará mucho más. 

El equipo juega a una velocidad que le consume las energías. De hecho, alguno de sus jugadores termina cometiendo el error fatal, el que permite al contrario reabastacerse a costa de nuestros puntos. 

No hay equilibrio y las fórmulas para jugar en la altura o sobre el sintético, han fracasado no solamente por el campo de juego, la altura o la distancia, sino, como se mostró en el Monumental, por el sistema de juego. 

El Muñeco toma la situación como una circunstancia y no como nada de fondo: generamos situación, no concretamos y, de pedo, nos embocan, sería el resumen de su pensamiento. Reafirmamos los párrafos anteriores.

Y si comenzamos un verano para el olvido que muchos no olvidarán, la cosa continuó en ambos torneos. La Recopa, lograda de la mano de Barovero, es un episodio es la regla que confirma la excepción.

¿Puede ser copero un equipo con tantas ñañas, donde hasta jugar en su casa le resultó incómodo? Un equipo copero se las banca en todo terreno y saca partido: cuando empata le convenía y cuando gana es la más de las veces. Este River 2015 no ha mostrado esto, salvo contra San Lorenzo, donde este equipo estaba aún peor que nosotros. 

El Chapulín Colorado murió recientemente y las espinacas de Popeye por ahí nos dan una mano. Lo cierto es que el primero que tiene que cambiar es el Muñeco y no creemos que esto ocurra. Insistirá con "la fórmula" y, en una de esas, tenemos suerte. Pero será esto ya que los contrarios han aprendido a jugarnos, a complicarnos y cuando decimos contrarios, decimos desde un gran equipo hasta cualquiera que ande por ahí, en la costa, con una canchita de sintético para el fútbol 11 de los sábados.

Si le sumás que tus arqueros dejaron de ser confiables. Que la defensa la yuga hasta que.... y que los delanteros hacen tiro al arco por las nubes, la ecuación se cierra sobre River tal y como lo estamos viendo en ambos torneos.

8 mar. 2015

RIVER 2 - UNIÓN 2

Pasan los años. Pasan los dirigentes. Pasan los técnicos y los jugadores, pero River ha solidificado unos estilos de difícil extirpación. 

Las cosas le cuestan y aún siendo campeón, lo es bajo sufrimientos, nunca con holgura. 

Nos hemos asociado, además, a los papelones: hemos sido el hazmerreír ya tantas veces que estamos curtidos, aunque nos duela. 

Otra propiedad adquirida, es la multitud de "casi-goles" con los que rara vez ganamos algún partido más que en el plano moral. 

También tiene cierta periodicidad, el ir ganando con holgura y terminar galgueando rogando por un empate.

Pues bien, ese River está vivo a pesar de las buenas intenciones del Muñeco. Ya en el torneo anterior, hicimos una "muy de River": íbamos primeros, con 5 puntos de diferencia con el segundo. Terminamos segundos y por la reacción del Muñeco de reponer titulares que había retirado masivamente por cansancio extremo por el doble torneo, el nacional y la Sudamericana.

Y este año empezamos más o menos como andamos. En Uruguay perdimos en el verano por penales. Buéh. Ganamos la Copa de Oro contra Independiente y con gran lustre. Perdimos el primer partido contra la Bosta: titulares contra suplentes, "muy a lo River, perdimos". Hay antecedentes de esto y los dos partidos del verano se suman al historial. El segundo partido, en que los jugadores seguramente habrían despertado del veraneo, se comieron 5, también de los suplentes bosteros. Eran partidos de ajustes de los que aún no vemos resultados contra tamaños sacrificios.

Dos partidos contra San Lorenzo en el que el jugador de River fue Barovero, nos dieron la Recopa. Bravo. Pero se mostraba a un equipo en apuros. Pero cuando ganás, nadie piensa en las grietas. La principal, la defensa. De pronto, nuestra defensa es tan fácil de perforar: en algún momento se distrae y zás.

Contra Sarmiento, que es como decir, contra Villa Flandria, ganamos el primer partido del torneo nacional, sin poder evitar que un pendejito de Sarmiento se luciera a costa de nuestros jugadores y un par de atajadas de Barovero contuviera el ímpetu de Sarmiento, en búsqueda del primer gol. Pesó, finalmente, el peso de la banda pero con un Sarmiento que hizo un partido muy decente. Como tantos otros pedorros en los torneos nacionales e internacionales que haciéndonos partidos decentes hasta nos han ganado y se han lucido contra nada menos que ¡River Plate!. Esto tiene un nombre: decadencia. Tenés nombre pero remite a un pasado, no al presente.

Seguimos contra Quilmes a quien ganando inicialmente, terminaron empatándolo y, por favor, referí la hora. Aquí Barovero ya mostró que era humano y la defensa empeoró. Pero ocurrió algo parecido al partido contra Unión: River se lució por que el contrario no apareció. Cuando el contrario despertó, nos hicieron sudar, sufrir y nos comieron los puntos.

Contra Belgrano hay una cuestión de historia, corta pero intensa: nos envió a la Be o, mejor dicho, nuestros jugadores de entonces decidieron irnos a la Be jugando contra Belgrano. Y así se hizo un pequeño clásico en el que Belgrano ha tenido la satisfacción de sacarnos canas verdes. Ganamos allí, no sin esfuerzo y sufrimiento.

Hoy contra Unión, cerramos el cuarto partido del torneo. El Muñeco volvió a la estrategia del torneo anterior. Dado que el estilo de juego que impone el Muñeco implica el desgaste físico,lo que termina lesionando y bajando la producción de los titulares. 

En el torneo local del año pasado, puso a los suplentes sobre las últimas fechas del torneo. Dados los resultados en los dos partidos de la Libertadores, Gallardo toma hoy idéntica decisión, pero al inicio del torneo. Y la verdad es que hay chicos prometedores pero hacerlos jugar juntos al mismo tiempo, es pretender un milagro. Y si estamos buscando milagros al inicio de los dos torneos........

Contra Unión, la veteranía de Cave, un Mayada encendido, un Gio Simeoni y un Driussi lúcido, lograron ponerse 2 a 0 en el primer tiempo. ¿Qué mejor inicio del segundo tiempo? Bueno, para cualquiera menos para River o para otros equipos que andan a los tumbos.

Si River dominó a Unión en el primer tiempo, quedó claro en el segundo que fue porque Unión no jugó a nada en el primero. 

Cuando Unión salió a buscar el partido en el segundo,  mostró lo que ha sido y nos empujó, prepoteó y empató el partido. Errores de defensa. Error del arquero. Soberbia de Cavenaghi de patear en posición complicada antes que pasarla y, finalmente, pendejadas de veteranos, Cave y Mora, que han pateado frente al arquero cual novatos.

En la Libertadores, el primer partido en la altura, salieron supuestamente a controlar el desgaste físico. Sin embargo, el contrario fue lo suficientemente inteligente para dejarlo entusiasmarse y, finalmente, corrieron y, finalmente sobre el final del partido, nos embocaron dos goles increíbles, por las fallas defensivas y por que el mano santa Barovero bajó del cielo para terraquear un rato. Claro que debía hacerlo después del partido.

En el segundo partido contra Tigres de México, en nuestro terreno -que el Muñeco dice que es muy malo y se queja lastimosamente- terminamos empatando en un duro partido que nos habla de cuán difícil será allá, aún con un terreno mejor que el nuestro. Debíamos ganar ese partido, pero lo empatamos y nos dimos por satisfechos, tal como venía la mano. Barovero, nuevamente, tuvo un furcio, mostrándose peligrosamente humano, al menos para la defensa que estamos teniendo. 

Gran problema para el Muñeco: necesita dos equipos y no tiene uno. Intentan que sus jugadores (a y b) desafíen al contrario pero no tenemos contención defensiva y del arquero de calibre similar. La velocidad que impone ante todo partido el técnico, es desgastante, no es sustentable y nos cuesta puntos.

Pero además de un modelo de juego que no implica el equilibrio del equipo, debemos sumar, las entregas de los partidos, es decir, cuando nuestros jugadores favorecen al contrario concretamente con goles. Barovero tuvo 3 ocasiones. Chiarini hoy regaló uno. Funes Mori regaló el primero de los cinco goles de la bosta en el verano con una jugada inesperada e incomprensible. Y regaló el gol del empate al equipo de Tigres, con una peinada hacia atrás al delantero contrario. 

Hay furcios defensivos del tipo "querer matarlos" pero es llamativo que generando nuestro equipo tantas situaciones de gol (6,7 por partido) no emboque. Contra Unión, Cavenaghi, el veterano, el tipo de oficio, tuvo dos tiros que debía resolver con elegancia e inteligencia y terminó pateando la bola contra el arquero como cualquier chiquitín que se está probando en la primera. Mora hizo lo propio. Y es Mora.

El Muñeco puede enojarse y mucho. Puede insultar contra el campo de juego. De hecho, los únicos dos partidos que ganó River fue de visitante. Puede, inclusive, explicar porqué el mal estado del campo de juego complica a River y no al contrario, ya que siempre habrá alguien que escuche cosas fantásticas.

Pero el conjunto de cosas que debe resolver el Muñeco son demasiadas como para no seguir perdiendo puntos. Todos los ensayos y consolidaciones que ha hecho el técnico, nos vienen costando puntos: en la Libertadores, hicimos 1 punto de 6; en el local, hicimos 8 de 12 y no es mala cosecha. 

Y enojado el Muñeco, insistirá en los suplentes -varios muy tiernitos para la responsabilidad tal como vimos contra Unión- en el torneo local y los titulares en la Libertadores. 

Tiene el Muñeco que solucionar: el estilo desequilibrado de juego; reconocer que se juegan entre 92 y 95 minutos; recordarle a veteranos jugadores cómo se hace un gol con el arquero enfrente; reentrenar a los arqueros; reentrenar a defensores y arqueros en concentración prolongada ya que se van del partido unos diez minutos antes. 

¿Cómo lograrlo cuando el Muñeco ya se ha enojado dos veces en tan corto tiempo y no resultó duradero? ¿Cómo? 

Recemos riverplatenses para que Dios lo ilumine porque hasta él mismo está cometiendo errores, como lo del equipo suplente jugando como titular, por ejemplo. O haberlo sacado a Gio y mantenerlo a Cave cuyo rendimiento había bajado al punto de ni siquiera salirle un tiro profesional teniendo al arquero enfrente.  O quejarse de la cancha, recurso harto infantil que es tan ilógico como que el perjuicio es para uno solo y no para el contrario. 

Si el Muñeco compró el pollo con menudos, menudos problemas enfrenta ya que en su cocción hasta podríamos quedarnos fuera de la Libertadores y en el torneo local, jugar en mitad de la tabla. Y el uso de los recursos es directa responsabilidad del técnico.

Si además, Gallardo piensa que "nos empataron increíblemente", es que está bloqueando parte del partido. En el segundo tiempo Unión fue Unión y nos apretó. Quilmes fue Quilmes y nos apretó. Confundir que nuestro equipo juega con contundencia cuando el rival se queda atrás midiéndote y, en un momento dado, decide enfrentarte y se te pone de igual a igual y te hace sufrir, habla de un equipo más endeble que sólido y es lo que debería revisar el técnico.

Técnico enojado. Jugadores distraídos. Resultados magros. Puntos que se esfuman. ¡Mmmm!

En el torneo local estamos desde ayer cuartos, contando bajo el viejo sistema de cantidad de puntos. 

Las decisiones del Muñeco serán decisivas para continuar con pretensiones u olvidarnos del tema. 

Recordemos que el año pasado, decidió tirar por la borda al torneo local. Ganamos la Sudamericana y eso "blanqueó" la situación, aún cuando desde aquí criticamos la decisión. 

Hoy pareciera haber tomado igual decisión: los suplentes en el torneo local y los titulares en la Libertadores. Por lo visto hoy, deberemos despedirnos del torneo local a apenas 4 fechas de comenzado y eso que son 30 fechas. Por ahí piensa que pasando la Libertadores, va mechando titulares con suplentes y sostiene al torneo local. Veremos con el paso de los partidos.

Y de la Libertadores aún faltan partidos como para desesperarnos, pero empezamos con el pie izquierdo y veremos en Perú si logramos meternos en el pase de fase. Claro que allí la cancha es pasto sintético. Suponemos que está mucho mejor que la del Monumental. Y suponemos, entonces, que ganaremos por goleada. Suponemos. Por que si así no ocurriera, ¡mmmm!

Hasta la próxima, vamos River y recemos en todos los cultos e idiomas posibles. 

5 mar. 2015

RIVER   1 – TIGRES 1
Imaginamos los diarios de Monterrey mañana: importante empate de visitante. Ahora, acá. Y como futboleros viejos sabemos que esto es así. River debía ganar en su estadio, y debemos alegrarnos por haberlo empatado y absolutamente descorazonados con la cantidad de “casi-gol” aquellos que le cantara un hincha al otro Funes Mori.  Al actual Funes Mori …. va fangulo.

Sobre 6 puntos, hemos logrado 1 y lo que hemos visto es que el equipo se esfuerza pero el contrario recibe los beneficios.

¿Está para la Libertadores un equipo que empieza perdiendo 2 a 0, perdiendo  en los últimos minutos del partido, con distracciones hasta del arquero?

¿Está para la Libertadores un equipo que de pronto genera 5 casi gol pero un defensor propio le hace el pase de gol al contrario que, siendo la única jugada de gol lo concreta?

¿Está para la Libertadores un equipo que se banca a un jugador como Rojas que también jugó distraído?

¿Está para la Libertadores un equipo que, habiendo perdido el primer partido, empata el segundo partido a duras penas?

¿Está para la Libertadores un equipo en el que pasan los partidos y no aparece el nivel que se requiere para este torneo? Bueno, tampoco en el torneo local.

¿Está para la Libertadores un equipo que, logrando empatar se come una contra y la bola la despeja un defensor sobre nuestra línea?

¿Está para la Libertadores un equipo que en su propia cancha logra el resultado con un esfuerzo y sufrimiento extremos?´

¿Está para la Libertadores un equipo cuyo técnico abre el paragüas hablando mal del campo de juego como si fuera un desequilibrio solamente para River?

¿Está para la Libertadores un equipo que termina empujando, sudando y presionando porque está haciendo un nuevo furcio en su carrera?

No, no parece que ese equipo esté para la Libertadores. Sólo que ese equipo es el nuestro, River. Qué querés que te diga…. y te lo digo a pesar de los aplausos.