22 may. 2015

RIVER 0 - CRUZEIRO 1
COPA LIBERTADORES DE AMÉRICA
PARTIDO EN CASA

CRASO ERROR

La expresión craso error califica una equivocación que no tiene disculpas. Y el Muñeco ha incurrido en al menos dos de ellos: el primero, el estilo de juego, a lo que salieron a jugar y, el segundo, los cambios realizados.

Recién cuando River perdió contra la bosta por el torneo local, el Muñeco dejó los intentos de que su equipo jugara ofensivamente, como si fuera superior que el contrario, tal como lo hizo jugar los 6 partidos de la primera fase de la Libertadores y bajo esquema que casi queda fuera de la Copa.

El primer partido contra la bosta en nuestra cancha y por la Libertadores, el Muñeco presentó un esquema de control del circuito de juego del contrario, juego brusco afortunadamente desatendido por el árbitro y logró un gol de penal. 

Con el 1 a 0, quedó fuera del debate los 30 segundos iniciales del segundo tiempo, en el que la bosta hizo dos avances profundos y solamente Barovero, el primero, y Dios, el segundo, impidieron que abriera ese tiempo con una ventaja de 2 a 0. 

Así y todo, el Muñeco en la revancha en la bombonera, perfeccionó el modelo y controló con mayor eficacia al contrario hasta los sucesos que determinaron la suspensión del partido y el otorgamiento del pase a la siguiente fase a River.

Hasta anoche, 11 veces habían jugado River y Cruzeiro. River solamente pudo ganar 2, correspondiente 9 triunfos del equipo brasilero. En ninguna de las disputas por la Libertadores, River pudo avanzar a siguiente fase cuando jugó contra Cruzeiro.

Con este historial -abrumador- y con la experiencia de un equipo seco en resolución de goles y débil en defensa, suponíamos que el planteo que haría el Muñeco era el llevado a cabo en 3 tiempos de juego contra la bosta. 

Lejos de ello, el equipo salió a jugar de igual a igual, cuando no tiene paridad. Este es un error del Muñeco: él piensa que nuestro equipo tiene lo que más de 20 partidos jugados este año evidencian que carece. 

La delantera realizó avances interesantes, con un Sanchez muy movedizo y abasteciendo. Pero de dos o tres delanteros, River no hace uno desde hace tiempo y el técnico no atina más que a esperar que pase la racha. ¿Será racha? 

Los cambios que hizo el Muñeco, dieron una ilusión inicial con buenas jugadas de Cavenaghi pero al salir Ponzio el equipo perdió algún control que tenía en el medio campo, permitiendo avances profundos del contrario. 

La ya clásica aportación de nuestra defensa a los contrarios, hizo lo suyo con un despeje extrañísimo desde el costado de nuestra área, bombazo a las nubes, bola que baja en nuestra área y revoltijo con gol brasileño.

River casi queda fuera de la Libertadores en primera fase intentando jugar eléctricamente y con una sequedad, indefinición y torpeza de nuestros delanteros. Recuperó por orgullo contra Tigres, en México, donde logró remontar un 2 a 0 abajo.

Luego de la derrota contra la bosta, el orgullo hizo el resultado del partido por la Libertadores y también el tiempo jugado del tercer partido.

Apelar al orgullo es de patas cortas. Lo hacés una vez. Lo hacés otra vez. Pero en cuestión de semanas, ¿rendirá resultados una tercera vez?.

River no podrá ir a jugar a controlar el partido. Un gol de visitante lo coloca en paridad y camino a los penales. Es una opción que veremos si la toma el Muñeco quien nos viene despistando fiero en todo este primer semestre. 

Si River va a jugar a ganar, se encontrará con que: a) no tiene equipo para ello; b) sus delanteros "no están finos", quiere decir, cuánta chance generan la entregan al arquero contrario o a la Luna; c) los rápidos brasileños te pueden abrochar con uno, dos o tres goles de contra. 

Si River va a controlar el partido, jugará al Quini 6: encontrar un gol salvador que le permita estirar el tiempo a los penales.

Dos veces estuvo River para irse de esta Copa. Esta es la tercera y el optimismo de muchos hinchas dirán: será nuestra. 

Ojalá sea así, pero requeriremos de nuestros santos que están opacos hoy por hoy: san Barovero y san Mora están como en otras ceremonias, deslucidos. 

Este River ha dado sobradas muestras de ser un equipo menor. Cuando reaccionó como un equipo chico, estudiando al contrario y armando su juego en función del contrario, tuvo mejor funcionamiento que toooooodos los partidos en los que, considerándose mejor que todos apenas pudiera ganarle al San José de Oruro en el Monumental y quedándose ahí de la salida.

Mala pretemporada. Malos torneos de verano. Arranque malo en el torneo local remontado por fortuna y en el cual comenzamos a caer. Pésima Libertadores.

Nuevamente, vamos por el milagro. A rezar muchachos. Hay 7 días para lograr la intervención divina y pasar de fase. 

De todas formas, la Copa Libertadores es un embudo: cada fase es más seria y exigente que la anterior. Podés pasar la primera medio de casualidad. Podés pasar la segunda, más por suerte. La tercera ya se nos complica seriamente.

Ni estos jugadores son lo que vimos en el segundo semestre del año pasado. Ni el técnico ha respondido con la solvencia a la que nos ilusionó.

Abrazo riverplatense y a rezar. 

11 may. 2015

RIVER 0 vs. RACING 0

Dos equipos comprometidos con la Libertadores, que jugaron el torneo local con parte de suplentes y parte de titulares. 

Partido intrascendente, salvo que todos contentos habiendo salvado un puntito que, con los resultados de la punta, han dejado la tabla más o menos como estaba: las cabezas millonarias y académicas estuvo en la Libertadores. 

Y como los técnicos. Y como los jugadores, vamos al jueves, contra la bosta.¡Se puede!


7 may. 2015

RIVER 1 - BOSTA 0
MONUMENTAL
1* PARTIDO ELIMINATORIAS LIBERTADORES



En nuestra cancha sufrimos hasta el último minuto. Ganamos con un penal ya que de todas las "casi-situaciones" ninguno terminaría metiéndola. Menos Teo y Mora que, como delanteros, parecen de otra categoría. Terminamos con varios amonestados, inclusive un cada vez más raro Barovero. Teo expulsado y esperemos que sea el principio del fin de este soberbio personaje. Distorsiona el plantel, rara vez aparece y, además, se hace expulsar nada menos que en un partido definitorio con la bosta.


River fue lo mejor de este 2015. Lo que no quiere decir que hubiera podido ganarle a la bosta por sí mismo, sin el penal. Fue más parejo los 90 minutos. Se han pasado la bola unos a otros, la han recibido y vuelto a pasar. Llegaron al área contraria aunque con cero riesgo para Orión.


Por primera vez en este 2015 hemos podido ver que el técnico tuvo en cuenta al rival y le bloqueó circuitos como el de Gago cortándolo rápidamente con más de un jugador. Un acto de humildad. Algo tardío pero humildad al fin.


Ponzio no aguantó los 90 minutos pero fue fundamental en nuestro equipo. Le dio solvencia y recuperación. El pase es otra cosa. 

Era un partido para Pisculichi. Una decena de corners y algunos tiros libres de cara al arco contrario, ameritaba de su patada y precisión. Hubiera generado los riesgos que no se generaron aún cuando se ensayaba una y otra vez.

Vangioni es tironeado entre un Pavón que se mandaba y su alimentación del ataque. Nuevamente se mandó un patadón lo que parece ser ya un estilo.

De Funes teníamos miedo por sus "contribuciones" a los goles contrarios. Anduvo bien y dio cierta solvencia a la defensa. Claro que el pibe, es un riesgo.

Cuando la bosta salió a matar empezado el segundo tiempo, en segundos nomás generó dos riesgos inexistentes de nuestro lado en el primer tiempo. Esto quiere decir que River no aguanta la decisión del contrario cuando mete primera y se manda. Es un tema a trabajar. Por suerte, no les dio para seguir con semejante presión y lograron los nuestros recuperar la bola, el avance y generar riesgos al contrario. Claro que si hacés todo eso y terminás pateando a la tribuna o al cuerpo de arquero, no va a pasar nada.

Una excelente decisión que el penal no lo pateara Teo. Bien Sánchez, con calidad la colocó en el palo contrario al que se tiraba Orión. Insisto, menos mal que no fue Teo, quien, AFORTUNADAMENTE, se pierde el próximo partido de Libertadores y tal vez comencemos a liberarnos de este ambiguo jugador.

Kranevitter muy bien y con Ponzio buena pareja. Driussi es junior todavía, promete y veremos cuánto madura con estos partidos.

Mammana fue otro tipo. Hasta empujó el ataque. Podría disputar la titularidad.

No te voy a negar amiga y amigo riverplatense: no le tenía confianza a este equipo. Nos expulsaron a uno y debieron de expulsarnos dos más. Hicimos un solo gol y de penal. Nos corrió sudor frío en al menos tres avances bosteros. Tuvo mucho empuje y orgullo este River, además de haber mejorado el juego. Pero sigue siendo un equipo de menor calidad y que difícilmente logre el milagro en la bombonera. Aunque sería lindo sacarlos de la Libertadores en su propia cancha, es posible que la bosta reaccione con igual orgullo buscando no irse. Y en esto de la presión, ya te lo comentamos: no resistimos mucho.

Una alegría seguir con vida. Hay 7 días para alguna genialidad del Enzo y/o del Muñeco. Hay un tiempo para ajustar, ajustar, ajustar.

Hasta la próxima
RIVER VS BOSTA
7/5/15 21 HS
PRIMER PARTIDO POR LA SIGUIENTE FASE DE LIBERTADORES

posible formación

Marcelo Barovero

Mammana, Maidana, Funes Mori, Vangioni

Sánchez, Kranevitter, Ponzio, Driussi

Mora y Gutiérrez


A ver: defensa floja con el regreso del impredecible Funes. Vangioni 

sigue en un puesto que le resulta poco favorable. Medio campo 

recargado. Ponzio hace mucho que no juega. Driussi tiene potencial pero

está tiernito aún. Sánchez está lejos de aquellos descollantes partidos. 

Delantera: estará Teo lo que, a esta altura, es medio una burla, ¿no?. 

Si hasta Barovero está fuera de lo que era. 

4 may. 2015

VAMOS A POR MILAGROS

¿Qué podemos esperar de este River? Por el torneo local, River jugó 10 partidos. Por la Recopa, 2; por la Libertadores jugó 6, pasando de ronda; por la copa euronosecuanto, 1 y por la Supercopa Argentina, 1.

En total River lleva jugado 20 partidos oficiales, ganó 2 copas, perdió 1.
Se posicionó primero en el torneo local cediendo la posición al perder contra la bosta, pero nada en este torneo está terminado. Quedamos escolta con San Lorenzo, habiendo perdido un solo partido, empatado 3 y ganando 7.

Con semejante historia, ¿por qué falta confianza en River y más que respuestas futbolísticas los hinchas creemos que necesitamos milagros?

River no logró arrancar en este 2015 si hablamos de una línea de juego, que equilibre las líneas y juegue articulándose y asociándose sus jugadores y, como resultado, vienen los éxitos. Lejos de eso, su pretemporada fué mala tanto desde el trabajo propio de este tiempo de dedicación absoluta a prepararse física, táctica y mentalmente; tanto desde los resultados que terminaron siendo catastróficos con dos partidos perdidos contra suplentes bosteros y, el segundo partido, por goleada.

Los dos partidos contra San Lorenzo que nos dieron la Recopa, fueron logrados más con San Barovero y San Mora que otra juego claro e identidad propia. Ganamos por milagro y por la paternidad que tenemos sobre el Santo. 

La clasificación a segunda ronda en la Libertadores fué agónica y el triunfo final sobre San José tuvo mucho de esfuerzo más propio de equipos mediocres haciendo un milagro que uno grande jugando contra uno inferior.

Se trata el anterior de un punto importante: no hubo partido, contra quien haya sido el rival y el nivel del mismo en el que River no haya sufrido el partido sea para ganarlo, sea para empatarlo. Ambos resultados los consiguió una y otra vez mediante los milagrosos Barovero, Mora o algún inspirado de turno. Claro que Funes se encargó de equiparar más de un partido cometiendo errores que hacen hoy de él un tipo nada confiable para partidos determinantes.

San Barovero, San Mora, River no logra línea alguna de éxito contundente. ¿Estudia al rival o se lanza a jugar a lo suyo? Parece una y otra vez que es esto último. River es un tropel para atacar y otro para defender, mal por cierto. Aún cuando tenga pocos goles en contra, los tiene decisivos. 

¿Qué tenemos para ofrecer los dos partidos que por la Libertadores deberemos jugar con la bosta? Sabemos que ellos se reforzaron con inteligencia y que el técnico estudia los partidos y posiciona a su equipo. Luego de Huracán 1 River 0 y bosta 2 River 0, ¿qué tiene River para ofrecer y pasar a la siguiente ronda?.

La continuidad del milagro, sea en nuestro arco, sea en el ataque o, seguramente en ambos. Esperar  un desempeño triunfal y clasificatorio porque el equipo, de pronto, logra hacer en la cancha lo que el técnico imagina, sería ya un milagro luego de 20 partidos en que no se ha producido tal cosa. Que el equipo logre la funcionalidad que le exige la fantasía del Muñeco, será en sí mismo un milagro. Sería el San Muñeco.

De no darse ese milagro, el que esperamos con harta paciencia los hinchas de la banda, deberemos rezar por el milagro de hacer un gol más que ellos en cada uno de los dos partidos que se vienen. 

Recordemos que para quienes aún saltan celebrando la Sudamericana, que en ese mismo período este equipo y cuerpo técnico con sus decisiones, rifaron 5 puntos que llevaban sobre el segundo. En emergencia, quedamos segundos en el torneo local.

Será buena medida no ponerlo a Teo. Son partidos para Ponzio. Funes ni debería asomar. Mammana es junior como Driussi también. ¿Y los refuerzos? Porque River trajo dos refuerzos que, una vez más en los últimos 10 años, terminaron en meras incorporaciones. ¿Se hará cargo el Muñeco por estas decisiones?

Las declaraciones del Muñeco post bosta 2 River 0 son preocupantes: no está siendo realista y el tipo se muestra como alguien confundido. Según Gallardo, River juega bien pero no tiene suerte y si mira nuevamente el partido, verá que la bosta tuvo más equipo en cancha que el nuestro. 

¿Por qué retrasándose la bosta y con River presionando de pronto, en el segundo tiempo, River se metió atrás y tiraba pelotazos tan largos que arrancaba la defensa bostera y, en segundos, estaban nuevamente en nuestra área? ¿Qué control del partido tenía River con este planteo en el que pelotazo bien arriba y nadie salía del propio campo? 

Estamos en el horno por culpas ya viejas (mala pretemporada, falta de refuerzos) como en el intentar un estilo de juego que está en la cabeza del Muñeco y que, solamente un milagro, pondrá en la mente y el juego de nuestros jugadores.

Hemos dicho. A rezar con fe y perseverancia.

3 may. 2015

BOSTA 2 - RIVER 0

Que los 20 minutos del segundo tiempo en los que River empujó contra el arco de la bosta ilusionándonos no te tape el juicio: la bosta es más equipo que el nuestro y si le sumás que los cambios no generaron nada mientras que los de la bosta le dieron semejante triunfo.

Que aquellos 20 minutos del segundo tiempo, no nos tape las enormes falencias defensivas que tenemos. Gigantescas. Con Funes, éste entrega el partido. Sin Funes, el área es un nudo para nosotros mismos: nos jugamos en contra en nuestra área.

Que la mala pretemporada se está haciendo ver, en toda la Libertadores, cuando perdimos la Supercopa Argentina y este partido, es otra realidad de la que el Muñeco debería darnos una explicación. River lo que logró lo logró por milagros antes que por juego asociado, rítmico, inteligente o picante. Como dicen casi todos los pueblos del mundo, con más culo que cabeza.

River puso lo que tenía, salvo Maidana. Nuestros refuerzos del año no han justificado su presencia en River: Piscu es aleatorio; Mayada entró sobre el final del partido. Es decir, River no solamente no hizo pretemporada bajo el efecto de haber ganado la Sudamericana sino que no se reforzó y los jugadores que trajo no han gravitado en este 2015.

¿Le echamos la culpa a Teo? Echásela al técnico que lo pone. ¿Le echamos la culpa a la defensa? Aquí estamos atrapados sin salida: son los que están. No hay otros. ¿Es el medio campo? Sánchez, Krane y Rojas se han esmerado hoy. Sin embargo, fueron más individuales que equipo. No logran entenderse y así, de pronto, los pelotazos desde nuestro campo al contrario y contra del contrario a nuestro campo. 

Hoy faltó San Barovero. El primer tiempo nos fuimos 0-0 por milagro. Pero fueron milagros en los que no intervinieron los santos de rigor en River. Ni Barovero tuvo que ver con las pifias bosteras ni Mora terminó de salvarnos del evento. Simplemente, milagros, a secas.

Lo que queda claro es que hay una disparidad entre el nivel de los jugadores bosteros y su funcionamiento respecto de los nuestros y nuestro funcionamiento. 

Qué hará el Muñeco para, desde la concepción, la picardía, compensar la disparidad, no lo sabemos. Esperemos que logre lo que no logró en la primera fase de la Libertadores. 

Del Muñeco estamos esperando respuestas pero a esta altura pedimos milagros. Que el Espíritu lo inspire es nuestro rezo diario.

¿Podrá? Es mandatorio que sí.






26 abr. 2015

RIVER 0 - HURACÁN 1
Primera copa del año no ganada

Comencemos por conocer de qué se trata esta copa. La Supercopa Argentina es una competición oficial de fútbol, organizada por la Asociación de Fútbol Argentino desde 2012, que en la edición 2013 enfrentará al campeón del Campeonato de Primera División 2012/13 y de la Copa Argentina de la misma temporada. El actual campeón es el Club Atlético Huracán, vencedor de la edición 2014, que enfrentó, el 25 de abril de 2015, al mencionado equipo, ganador de la Copa Argentina 2013/14, con el Club Atlético River Plate, campeón de la Copa Campeonato de Primera División de la misma temporada.

En el 2012 el campeón fue Arsenal y el segundo la propia bosta nacional. En el 2013, Vélez se la llevó y el segundo fue Arsenal. Por la copa 2014, Huracán se quedó con el primer puesto y River, un pésimo River, quedó segundo.

Huracán no solamente había quedado fuera de la Libertadores sino que va tercero en el torneo local si miramos la tabla de abajo hacia arriba. 

River, salvo Mercado, jugó con sus titulares y los cambios fueron un mix. Lo que mostró River es producto de un estilo de juego de "empuje" contra el contrario sin equilibrio ni armonía. Ayer perdimos, pero hemos estado al filo de la navaja en varios partidos. Y no importa si se trata de un gran equipo o un equipo pedorro.

Nuevamente, se empujó hasta donde se pudo por lo que nadie terminó de empujarla al arco que es donde importa. Se corrió y no hubo idea alguna de nadie como para romper el disciplinado juego defensivo de Huracán. 

Y si analizás el gol de Puch, tenés los generosos espacios que deja River en su afán ofensivo. Claro que, nuevamente, Funes Mori cede el paso al delantero facilitando -un vez más y van como 8 ya- el gol contrario.

Y así llegamos de cara a los 3 partidos contra la bosta: con dudas, flojedades, distracciones -hasta Barovero las tuvo contra Huracán- y dependiendo de algún "San" que haga el milagro.

River no tiene juego. Esto es lo que el Muñeco parece no entender. Trata de imponer un estilo de juego que le queda grande al conjunto con el que juega. Huracán nos estudió y nos terminó controlando, por más que algún barómetro del calor desprendido por correr nos de favorable.

Por momentos, nuestros ya veteranos jugadores A y B parecen principiantes. 

"Los de Apuzzo se plantaron a esperar y salir de contra, pero se encontraron con un River sin ideas, desordenado en defensa y que apenas buscaba inquietar con centros. Así, una gran jugada de Espinoza (se divirtió de lo lindo con los laterales del Millo) terminó con asistencia al chileno Puch, quien no tuvo problemas para empujarla en lo que fue el único gol del partido" (Federico Noguera, Olé)

"El golpe invitaba a los de Gallardo a reaccionar, pero esto jamás sucedió. El Pity Martínez hizo agua como organizador y ni las modificaciones del Muñeco permitieron un cambio en el juego. Entró Pisculichi, Driussi y finalmente Solari, pero el juego asociado seguía siendo una cuenta pendiente. Sobre el final, primero Mora y luego Cavenaghi lo tuvieron de cabeza, pero Marcos Díaz se vistió de héroe y salvó a los de Parque Patricios" (idem anterior)

El partido de anoche puede inscribirse en los partidos contra Juan Aurich lo que marca que River no ha salido de la terapia intensiva a pesar de haber alcanzado la punta del torneo local, donde debemos saber que estamos en forma condicional, tal como los esfuerzos para obtener los triunfos se daban. 

Si es mucho lo que tiene que ajustar el Muñeco es demasiado. Más deberemos confiar en las ganas de ganar contra la bosta antes que por cambios sustanciales en el modo de jugar. Podemos ir rezando a San Barovero y a San Mora y rezar por que Teo despierte de su largo letargo.

Más que de prácticas, entrenamientos y esas cosas, encaramos nuestro futuro en la Libertadores rezando e implorando.

20 abr. 2015

RIVER 4 - BANFIELD 1



Y por primera vez en el 2015 se da la lógica que hace tiempo era esquiva. River juega bien un partido contra un equipo de menor jerarquía y gana y golea. 

Inobjetable el triunfo contra Banfield que nos permite continuar en el primer puesto y, esta vez,fue la bosta la que sintió la presión y debió esmerarse en un triunfo que le resultaba esquivo.

El Muñeco debe trabajar sobre nuestras defensas. El gol de Banfield desnuda los huecos que deja nuestra defensa, tanto del equipo A como la del equipo B. Es una tara que ha surgido en este año 2015 y que nos puede costar mucho especialmente en la Libertadores.

Funes Mori, hizo esta vez de Funes haciendo un gol oportunísimo. Pero está latente Mori, el que se te vuelve en contra. Ojalá prime en los partidos que vengan simplemente Funes y Mori quede en casa.

Cavenaghi por sus goles y desempeño se lució y nos congratulamos que Barovero no haya sido la figura excluyente.

Un buen partido contra Banfield por más de un motivo.

Hasta la próxima y ¡vamos River!!

15 abr. 2015

RIVER 3 – SAN JOSÉ 0
AURICH 4 – TIGRES 5
¡MI-LA-GRO!

Finalmente cesó la desgastante, irritante incógnita y River pasó de fase. Entre un nuevo papelón y el alivio de la clasificación, el milagro. Y querida y querido riverplatense, mañana jueves 16 de abril, es día de acción de gracias de todo bien nacido millonario: es justo agradecerle a Dios esta situación.

Con padecimiento transcurrió buena parte del partido contra San José. El resultado es menor respecto de las calidades del equipo boliviano, pero ciertamente, fue tranquilizador.

Y el maravilloso triunfo del equipo de suplentes de Tigres en un partido vibrante, palo a palo, nos dio el pase a octavos de final. ¡Gracias muchachos!

El agradecimiento a los muchachos de Tigres es, también, de todo bien nacido riverplatense. Sin embargo, amiga y amigo, el conjunto de suplentes de Tigres evidencia todas nuestras falencias durante la primera fase de la Libertadores. A Juan Aurich nuestro equipo titular no pudo en dos partidos, ni allí, ni aquí. Y un equipo de suplentes, que generó escozor entre todos nosotros porque entendíamos que Tigres rifaba el partido contra Aurich. Nada de eso ocurrió, suplentes con gran dignidad de lo que estaban jugando, vencieron al inexpugnable –para River- equipo peruano.

Vendrá la segunda fase y la revisión de los niveles de varios jugadores. Desde un Funes Mori que no deja de cometer errores, aunque contra San José no tuvo consecuencias, hasta un Pisculichi morfón y un equipo carente de sociedades efectivas.

River fue el “casi-gol” del otro Funes Mori. Contamos por decenas las oportunidades perdidas. Pero perdió un partido, ganó uno no sin esfuerzo y empató cuatro. River arrancó mal el 2015 pero ha tenido, hasta ahora suerte: logró dos copas contando con San Barovero y, ahora, se mete en la Libertadores cuando estábamos desahuciados y quedamos pendientes de un equipo suplente de un equipo mexicano.


Suerte. Milagro. Si alguno quiere agrandarse, que lo haga. Este pase de fase convoca a multiplicar gracias, gracias, gracias a Tigres Suplentes y a Dios.

13 abr. 2015

ARGENTINOS 1 - RIVER 2
SAN BAROVERO

River esta vez se mostró a un cambio menos, lo cual es una buena noticia: el aceleramiento es un defecto, no una virtud. Sin embargo, cuando River puso primera, acosó al arco contrario aunque sin efectividad. Dos de Driussi frente al arco que no supo qué hacer. Una, trató de acomodarla cuando correspondía patear y la otra la pelota simplemente lo burló. El arquero contrario, hizo lo suyo, también.

Pero River sigue estando desbalanceado. Una vez más, el resultado se lo debemos a los goles, por supuesto, y a San Barovero que salvó cada una. 

River logró varias jugadas asociadas y así llegaron los goles. Lo cual es una buena noticia. Deben extender a más tiempo esto del juego asociado. 

Hay que asegurar atrás. Cualquier buen desempeño de River, se termina arriesgando atrás. Contra Argentinos no ha sido la excepción y las brillantes atajadas de Barovero así lo muestra.

Los suplentes tuvieron buen desempeño, pero son aún inexpertos. Por caso, lo dicho por Driussi. También, Mammana se mandó un pase al medio desde nuestro lateral derecho, a nadie y capturó un contrario que estuvo ahí de concretar.

River, logra la punta nuevamente y es una buena noticia. Está más sólido en el torneo local que en la Libertadores. Será bueno que se continúe trabajando sobre el balance del equipo, su velocidad, asociación, alejamiento del riesgo en nuestro arco y ser efectivos en el arco contrario. Es bastante y esperamos que lo visto contra Argentinos se vaya mejorando. 

River gana su cuarto partido seguido y es una buena noticia. Si se encuentra el equilibrio, River no debería tener problemas para mantenerse en el primer puesto. 

Nos queda lo de San José y nuestra continuidad en la Libertadores. Tigres anunció que enviará a Perú un equipo suplente y esto ha sido tomado como que Tigres va a perder. Seguramente preferirá que pase Aurich y no River, pero suponemos que un equipo suplente de Tigres perfectamente puede ganarle a Aurich. Tal vez, el único que no haya podido  hacerlo haya sido River, ah y San José, que perdió contra Aurich.

Hasta la próxima

9 abr. 2015

TIGRES 2 - RIVER 2
queda un partido más y ... ¿?

El hecho de no haber podido ganar un solo partido en 5 ya jugados, ¿es mala suerte, fruto de un momento en que los astros se desalinearon para nuestro River? o, por el contrario, ¿es producto de lo que se pretende, del “modelo”?

El River del Muñeco vive del recuerdo. Vivimos de 5 partidos en el inicio del torneo final del año 2014. Luego de la lesión de Kranevitter, River empató 5 partidos seguidos lo que es coincidente con nuestro desempeño en la Libertadores y en el inicio del torneo local 2015.

River, luego,  cedió 5 puntos y terminó segundo en el torneo local anterior, por resguardar casi todo un equipo que debió ser parado por razón del cansancio. Las lesiones fueron un tema serio ya que afectaron sensiblemente al funcionamiento del equipo.

En esta Libertadores y el torneo local, River ha debido dar descanso a algunos jugadores y se multiplicaron las lesiones. 

Además, los resultados no se dan y cuando ello ocurre es por reacción y suerte antes que  por un correcto funcionamiento del equipo. Casi todos los partidos han tenido el protagonismo de San Barovero y algunas de Chiarini.

Como desarrollamos el tema es que concluimos en que es “el modelo” el que no termina de arrancar y el que erosiona las filas de jugadores.

El modelo implica jugar a una velocidad que supera a los recursos humanos con los que dispone River. No es casual que los delanteros erren tantas chances de gol. Este indicador que toma el Muñeco, lleva a errores de apreciación cuando se lo toma solo y sin los otros componentes que hemos expuesto. Se erra tanto, ya que en velocidad nuestros delanteros deben pegar sin pausa, a lo bruto. En estas condiciones, se manda afuera, al palo o al arquero, pero no se puede definir con fineza.

El modelo implica poner a todo el equipo en función del ataque. Si los delanteros metieran la mitad de las chances que generan, los partidos terminarían con muchos goles propios y contrarios, pero más de los nuestros. Ahora bien, cuando no se hacen los goles,  el equipo queda como bocatto di cardenale para el contrario, de cualquier nivel futbolístico. Dado que la defensa está en ataque, las llegadas tarde, el “sorprenderse” del contrario y paralizarse, son moneda corriente.

El modelo implica alto desgaste físico. Se corre y mucho. Se pone pierna. Pero con escasa productividad. El modelo genera, entonces, cansancio cada vez más cercano uno de otro y, además, riesgos de lesiones, cosa que ya hemos verificado.

En síntesis, el River de el Muñeco es hoy un malón, es decir, un grupo que corre sin mayor orden y conexión, empuja al contrario desguareciéndose atrás y propenso a una efectividad del 100% del equipo contrario: 1 llegada, 1 gol.

El River del Muñeco es hoy un River milagroso. Por milagro hemos ganado la Recopa. Por milagro empatamos contra Aurich en Lima y en Buenos Aires. Por milagro hemos empatado contra Tigres en México. Llamamos milagro a hechos extraordinarios en las manos de nuestro arquero y a iluminaciones de algún jugador que logra embocar un gol a tiempo para empatar y hasta para ganar algún partido.

Pero el Muñeco está convencido del Modelo y quién de la Comisión Directiva le dice que es, precisamente, el modelo el que está generando nuestro hasta ahora papelón en la Libertadores.

Contra San José en el Monumental el resultado debería ser contundente, del tipo 4 a 1 y hasta más. En la Libertadores casi todos los equipos participantes han liquidado hasta con 5 goles a rivales pedorros. Pero River, este River, no ofrece semejante seguridad. Nadie apuesta al 4-1 contra el pedorro San José. Y debería darse y creemos que así ocurrirá. Pero…

D´onofrio ha dicho que recordemos dónde estábamos, abriendo el paragüas por la eliminación de River en la Libertadores. No querido nuevo Presidente, miramos los hinchas dónde DEBEMOS estar y este primer cuatrimestre está siendo horrible, preocupante, desgastante, incierto. El 5-0 de un equipo suplente de la bosta mostró a jugadores displicentes, distraídos y esto sigue ocurriendo. 

Si no, ¿cómo se explica que perdiendo 3 a 1 lleguemos a empatar o, en México, yendo 2 a 0 terminemos 2-2? ¿Qué pasa en un equipo que “decide” hacer todo para hacer goles solamente cuándo va perdiendo y debe apelar una y otra vez al “orgullo” y al “milagro”? Que la displicencia, la distracción siguen actuando.

Este es el River del Muñeco y el que, lejos de insistir, debe cambiar rápidamente.


6 abr. 2015

RIVER 1 - SAN LORENZO 0

La sinceridad de Carlos Sánchez, tras la victoria: "Sufrimos bastante"

Los últimos partidos que comentamos desde Recuperemos a River fueron el empate angustioso, heroico contra Arsenal y el empatesaboraderrota contra Juan Aurich.

Desde éste, jugamos contra Godoy Cruz al que ganamos 1 a 0 en la sexta fecha y contra Gimnasia en la séptima con un triunfo de 3 a 2 y contra San Lorenzo a quien ganamos 1 a 0.

El común denominador es el esfuerzo que debe hacer River para ganar y, además, la facilidad con que se posicionan los contrarios versus River. Llaman la atención la cantidad de situaciones que generan nuestros muchachos, las más de las veces la falta de concreción como así también, la facilidad con que llegan hasta nuestro arco y, hasta nos meten goles. Llama la atención la cantidad de jugadores lesionados.

Contra San Lorenzo, el golazo de Sánchez nos dio ventaja pero River a partir de que San Lorenzo pretendió recuperar posición, empezó a sufrir, especialmente al final del partido. Nuevamente, sobre los minutos finales, nuestro arquero termina siendo el héroe. 

Hemos producido goles en cantidad pero bajo la fortísima presión de tener que revertir el partido y no hacer papelones o caer en la tabla. Se reaccionó y bien en varios, pero el paradigmático fue contra Arsenal que nos ganaba 3 a 1 y heroicamente se lo empató y celebramos el empate.

Contra Aurich, nuevamente, merecíamos ganar, generamos sofocientos situaciones pero ellos se llevaron un punto valioso mientras que River depende de cada uno de los partidos que le faltan (2). El discurso  ahora es dejar todo en la cancha y, al menos, caer peleando. 

Para hacerla corta amiga y amigo riverplatenses. El sistema de juego que intenta el Muñeco nos está costando la Libertadores y nos puso en dudas en el torneo local, es de gran aceleramiento, desgaste físico lo que genera al menos dos cosas: errores a la hora de definir y a la hora de defender y lesiones.

El equipo no tiene pausas. La asociación que destacó en los cinco primeros partidos del torneo del 2014 no se recuperó más que esporádicamente. El equipo puesto en velocidad es más un malón que un equipo que juegue al toque, toque y genere sus jugadas. El regreso es más o menos lo mismo y se defiende en velocidad o, varias veces, se cae en la distracción propia del cansancio. El Muñeco debe trabajar sobre la velocidad del equipo. En el torneo local jugamos apenas la fecha 8. 

River dejó de caer y hemos recuperado posiciones al segundo puesto, tras la bosta que con toda la prensa halagotoria de su lado, solamente nos lleva 2 puntos. 

El miércoles 8 de abril jugaremos contra Tigres en México, habiendo partido al momento de escribir esto el equipo para allí. Es a matar o morir en una Copa que la empezamos con el pie izquierdo y nunca pudimos apoyar el derecho. Nos quedará el 15/4 San José, el equipo que nos ganó 2-0 en altura y que debería, en el Monumental, ser papita pal loro, pero esto es River y como hemos dicho una y otra vez desde el verano 2015, cualquier pedorro equipo nos hace partido y lo disputa hasta con chances de ganarlo. Hasta que el equipo no establezca un sistema de juego más pausado, así viviremos cada partido.

Hasta la próxima 

20 mar. 2015

ALERTA ROJO

El empate-derrota en el Monumental contra Juan Aurich, en los últimos minutos, luego de decenas de "casi-gol" de nuestro equipo que se come en el minuto final un gol entre los defensores más distraídos del planeta, tiene a River en Alerta Rojo. 

Hoy River es un hato de nervios, donde la visión del técnico es parcial y genera más nervios. Si todo se reduce a que Teo y Mora erran goles cual principiantes, solamente cabe esperar a que un día empiecen a embocar.

Sin embargo, en 5 partidos del torneo local y 4 de la Libertadores, River no ha ganado más que con el más débil de todos los equipos que tuvo que enfrentar, Sarmiento de Junín, no sin algún sobresalto, por cierto.

En 9 partidos, River ganó solamente uno, empató 7 y perdió 1. Empieza perdiendo -siempre injustamente- o empieza ganando y se lo terminan empatando -siempre injustamente-.

Y el "injustamente" esconde que el "sistema" de juego es harto peligroso para el propio River. Entre un natural desequilibrio del esquema propuesto por el Muñeco para lograr un equipo rápido y ofensivo, se van las debilidades y distracciones de nuestros jugadores.

A esta altura, las debilidades se expresan en la más descarnada evidencia de las limitaciones de todos los jugadores que en la temporada anterior descollaron. En las conversaciones, lo llamamos, el regreso de las mediocridades que fueron y que el Muñeco había logrado transformar en brillanteces. No duró y lo estamos pagando.

Pero, también, están las distracciones, en las que han caido Barovero, Chiarini, Pezzella, Maidana y, reiteradamente, Funes Mori. De hecho, en el gol del empate de Aurich, Funes está en la "escena del crimen", sobrepasado una vez más.

River se está despidiendo de la Libertadores. Por más "casi-goles" que el Muñeco pueda argüir, los resultados son lo único concreto. Estamos últimos en la fase. Los desempeños han sido o muy malos o siendo muy buenos fueron improductivos y en este vaivén solamente no ganamos los puntos necesarios.

Todo terreno, toda distancia, toda altura han sido un problema para este conjunto de jugadores que, a esta altura, parecen exquisitos deportistas a los que no se les brinda las condiciones ideales para poder demostrar lo que son.

Más allá de una Recopa que ganó River más por falencias de San Lorenzo que por méritos propios, River 2015 es ya mismo un fracaso y un papelón. Otro más desde que José María Aguilar inaugurara una larga etapa -inconclusa- de decadencia y papelones. La continuó con todo esmero Daniel Passarella. Hoy, se le "pegó" al Muñeco y a Donofrio y las caras de Gallardo son indicativas de que la situación no la tiene, para nada, bajo control o, siquiera, bajo un diagnóstico correcto.

¿Qué pasa si River se va en primera fase? Simple, se cierra el año con toda vergüenza. No importará aquí el torneo local, o copas sueltas por allí. 

La Recopa y la Copa de Oro, han sido una fantasía que ha distorsionado lo que todo el resto de los partidos de verano, del torneo local y la Libertadores, han mostrado y, partido a partido, muestran. 

Dormidos, distraídos, exigidos por encima de sus capacidades, nuestros jugadores padecen cada partido y no importa el rival: nuestro sistema de juego (Muñeco, avivate) y las distracciones de los jugadores, sucumben ante cualquier rival, salvo Sarmiento de Junín. Si escuchamos hinchas hablar de que si Aurich está en la Libertadores, debe ser un gran equipo. Hasta la vergüenza hemos perdido los riverplatenses en este largo período de decadencia.

Si para Gallardo era cuestión de ganar los siguientes partidos, ya gastamos uno empatándolo y nada, pero nada, indica que los próximos que quedan los ganemos.

Claro, uno es San José, el que nos ganó sobre el final en altura. Suponemos -pero es solamente una esperanza- que en el Monumental a San José le deberíamos hacer 5. Pues bien, si le ganamos por 1 solo estaremos exultantes. 

Mientras, los otros equipos argentinos avanzan en la fase y con goleadas. Y hay a quienes le cuesta, pero realizan partidos realistas que los llevan al objetivo de pasar de fase. En esto, el Muñeco tiene una gran deuda con River: su modelo de juego es del tipo "perder puntos" mientras se ajusta. La Libertadores es una pista corta y cuando termine de avivarse Gallardo, estaremos fuera de juego.

Alerta rojo que no sabemos si alguien en River está en condiciones de tomar y trabajar efectivamente. Si el Muñeco se empecina con Funes Mori o sigue dándole chances a Teo para que haga goles, seguiremos regalando puntos. 

Y cuando demuestre que tenía razón, seguramente en la Libertadores ya no estaremos. 

River no se reforzó para los desafíos que tenía. Solamente el Pity González y Mayada, quienes juegan en forma aleatoria. Su equipo ideal está en crisis de identidad, de juego y hasta de concentración. El Muñeco debería dar un golpe de timón dejando en el banco a varios. Sin embargo, quienes los reemplacen tampoco aseguran resultados, produciéndose la paradoja de la nómina de jugadores sin alternativas reales. 

Ahora, esperaremos al domingo contra Godoy Cruz en el Monumental, donde en el 2015 no ganamos un solo partido. River está quinto (perdió una posición por cada fecha del torneo local) y Godoy está séptimo con dos partidos perdidos (River, ninguno) y 7 goles a favor y 9 en contra, mientras que River tiene 13 a favor y 9 en contra. 

Sin embargo, estas estadísticas no significan nada cuando se juega contra River. Las estadísticas están demostrando que un equipo como Godoy Cruz tendrá una alta motivación por que tendrá grandes chances de hacernos partido y aguarnos el domingo. 

Este domingo veremos la voluntad de cambio del técnico y del equipo. ¿Jugará Funes Mori, cabeza de playa de los equipos contrarios? En fin. No nos demos más manija.

Hasta la próxima



16 mar. 2015

ARSENAL 3 - RIVER 3

O, de cuando cualquier pedorro equipo te juega y hasta te gana.

O, de cuando cualquier equipo te hace juego y, sin importar cuán pedorro o excelente sea, te hace juego y hasta te gana.

Esta es la realidad de River, en la que se va el primer tiempo 3 a 1  y con -al fin- una jugada propia de un delantero experimentado, Mora pone 3 a 2 y genera expectativss de, al menos, empatar. Claro que antes, Arsenal tuvo dos oportunidades concretas de aumentar el marcador, gracias a un equipo desarticulado, que entrega la bola más al contrario que a un jugador propio, en una regresión increíble para un equipo profesional de la Primera de River.

Vergonzoso desarrollo de un partido contra el último en la tabla. Arsenal había logrado solamente dos puntos y llevaba dos empates y dos derrotas. 

Pero salió a jugarnos de igual a igual, sin respeto alguno ya que parece ser que no lo merecemos y, nuevamente Funes estuvo en la jugada del primer gol contrario. Haya sido foul no cobrado, lo cierto es que es el sexto partido entre el torneo de fines del 2014 y este año, en que Funes participa de los goles del contrario. ¿Qué más espera el Muñeco para mandarlo al banco de cualquiera de los dos equipos?

Cave, morfón, lento, previsible. El Pity González tuvo la genialidad del empate y alguno que otro intento más. Ponzio. Ponzio. Ponzio, qué querés que te diga. 

Perdiendo por un gol, y en 15 minutos del segundo tiempo y con dos cambios hechos por el Muñeco, River reacciona y muestra, por primera vez en el partido, que quisiera un resultado mejor que el que viene logrando.

River está en serios problemas. Necesitamos dos equipos y no hay uno que tenga un desempeño apropiado. 

Ambos equipos, cualquiera haya sido su conformación, vienen decreciendo en el desempeño, en el plano local y en el de la Libertadores. Aquel torneo, tiene aún 25 fechas por jugar. La Libertadores, tiene un par de partidos más para determinar nuestra situación. 

Nuestra defensa regala lo que no logramos hacer de medio campo hacia adelante. Absolutamente frágil, lenta, desbordable una y otra vez, uno no entiende que estén vistiendo la camiseta de River. ¿A qué pretenden jugar, si es que pretenden algo? Vergüenza debieran tener por sus desempeños, partido a partido. 

El árbitro tuvo responsabilidad en el primer gol de Arsenal no cobrando la falta contra Funes. Como a los 20 del segundo tiempo, hizo lo mismo permitiendo una contra de Arsenal que finalmente fue abortado.

Desborde de Simeoni que pasa paralelo al arquero y la bola sin pena ni gloria ya que nadie para intentar algo.

Costa Febre tenía razón. El año pasado el Muñeco sacó jugo de las piedras. De jugadores mediocre, logro desempeños superlativos. Este año, han vuelto a la mediocridad. Es lo que estamos sufriendo: jugadores que siguen en nuestra nómina a la que, muchos, nunca debieron llegar.

El segundo tiempo transcurre, con un River más encendido, con ganas de, al menos, el empate, pero cuesta, cuesta mucho y las pocas generaciones son malogradas a la velocidad que intentan definir. 

Una y otra vez va River, apura, genera, amenaza, pero en 29 minutos seguimos 3 a 2 y cuanto más tiempo pasa más nos alegraremos con un empate contra lo más pedorro del torneo en curso.

¡Imaginá! Sale Sánchez y entra Rojas. ¡Rojas, nuestra esperanza! ¡Por favor!

A los 35 minutos del segundo tiempo, se corre, corre y corre pero sin generar riesgos serios al arco contrario. En velocidad, se terminan mal los pases y se aborta el esfuerzo.

Si River pierde, queda sexto. Si River empata, queda quinto. En ambos casos, en el partido número cinco, habremos perdido posiciones. 

Y el jueves jugaremos contra Aurich, en nuestro campo, donde no hemos ganado ni un partido. ¿Podés creer que sintamos temor de ese partido? La lógica debería ser 5 a 0 como vienen logrando otros equipos en la Copa. Y debería ser porque es River. Sin embargo, no pareciera haber conciencia en nuestros jugadores y, entonces, sobreviene el temor a quedar fuera de la Libertadores y cerrar un nuevo papelón, esta vez internacional.

El Muñeco no logra este año no ya sacar jugo de las piedras, sino simplemente un desempeño ordenado, disciplinado al menos como los equipos menores. Ni de los chicos. Ni de los grandes. No logramos nada.

A los 42 tiro libre a cargo de Mora a metros del área grande. Golazo de Mora. Muy buen patadón. Empate. Tres a tres. ¡Qué alegría! ¡Emapatamos a Arsenal! ¡Qué grande River! Una sola expresión cabe: va fangulo.

Contra el empate, Arsenal se adelanta y llega hasta nuestra área. Corner a su favor. Pifiada de de Chiarini pero contra nuestra finalmente. Mal pase del Pity a Simeoni quien no llega a pesar de ganar las espaldas de los defensores. 

¡Hay que bancar el embate de ¡¡¡Arsenal!!!. Esto está muy mal. Una defensa que es un colador y donde cualquiera de nuestros arqueros pueden cometer errores. Inseguridad total.

En descuento, nuevo avance de River, desperdiciado en la puerta del arco. El empate parece estar cerrado aunque cualquiera de los dos podría desempatar. 

Resultado final: 3 a 3. Vergüenza de nuestra parte. Todas las dudas ya que de partido en partido River desmejora. Nada de lo que trabajan en la semana se ve en la cancha, salvo que ensayen a jugar peor y, entonces, les está yendo bárbaro. 

Hasta el jueves contra, nada menos, que Aurich de Perú. ¡Qué cagazo!