7 oct. 2008

0-0 CON GIMNASIA EN LA PLATA

River no juega a nada

Sigue en lo más bajo de la tabla, penúltimo y a 14 puntos del líder. Simeone grita mucho desde el banco, pero no se sabe qué tiene para decir.

Cuando empezó el partido, River, como consecuencia del triunfo de Huracán ante Independiente producido un par de horas antes, estaba último en la tabla, mientras que Gimnasia, con apenas un par de puntos más en este Apertura, estaba en el fondo de los promedios para el descenso. Con lo cual, si uno evalúa los méritos a través de los puntos conseguidos, se enfrentaban el peor equipo del campeonato contra el peor de los últimos tres años. Con esos antecedentes uno podría imaginarse que el partido podría ser poco atractivo, aburrido, mal jugado y sin interés. Y sin embargo, en los primeros 45 minutos las cosas no fueron así: fueron mucho peores. En el segundo tiempo mejoró mucho y jugaron solamente mal, pero al menos con otra intensidad y en un espacio más amplio. En este último lapso hubo algunas situaciones de gol y aparecieron los arqueros. Todo terminó en cero, como corresponde.
En la primera mitad podrían haber prescindido perfectamente no sólo de los arcos sino de 40 metros de cancha, los últimos 20 de cada lado. Muy tímidamente se intentaba jugar desde el borde de un área hasta el otro. Gimnasia es el equipo más inofensivo del torneo, y así lo demostró anoche. River sigue sin jugar a nada y sin entrar al área con pelota dominada. Todo lo que ofreció ofensivamente fueron disparos desde fuera del área y, en la segunda parte, cabezazos de Salcedo cerca del arco. El hecho de que en la era Simeone no le hayan cobrado ningún penal a favor tiene que ver claramente con eso. No se trata de una conjura arbitral, no hay pedidos ni jugadas confusas: simplemente River no juega la pelota en el área rival. Manteniendo este, digamos, estilo, el equipo del Cholo puede jugar cinco campeonatos más y para que le den un penal a favor vamos a necesitar un ataque psicótico de un defensor rival que, sin necesidad alguna, tome la pelota con la mano.
(EN FIN CORTEMOS ACÁ PORQUE BUENA PARTE DE LOS MALES, HOY POR HOY, PASAN POR EL TÉCNICO, QUIEN TRAJO JUGADORES HASTA AHORA INÚTILES, NO SABE DÓNDE UBICARLOS Y SUBORDINA LAS HABILIDADES DE SUS JUGADORES A EXTRAÑAS UBICACIONES EN LA CANCHA)