26 abr. 2009

RIVER 1 - GIMNASIA DE JUJUY 0

En un encuentro absolutamente intrascendente River ganó al penúltimo equipo, Gimnasia de Jujuy. El gol costó en llegar, ya que ocurrió en el segundo tiempo y luego del ingreso del Muñeco Gallardo. Falcao salió a gritárselo a la platea, en una demostración más de que a estos jugadores se les han caído más de un jugador de la zabeca. River ganó cuando no importaba. River perdió cuando sí importaba. Y esto pareceno no haber tomado nota este mediocre plantel. Pero a pesar de que debían demostrar orgullo luego del vergonzozo 4 a 2 en Paraguay, seguimos viendo un equipo anodino, incompetente, incapaz de demostrar nada mejor que lo pésimo hecho hasta ahora. A pesar de haber ganado, nos mantemos cuartos y sólo si los demás juegan para nosotros, lograremos algo en el torneo local, aunque presumimos que cuando los otros jueguen para nosotros, nosotros simplemente lo desaprovecharemos. Este pésimo momento de River es consecuencia de años de pésima gestión del fútbol: se han vendido los buenos jugadores y han quedado los que nadie quiere. Los buenos que han quedado, se han nivelado para abajo, hacia los mediocres. De las divisiones inferiores, no queda nada como para compensar el bajón. Esta incompetente conducción de José María Aguilar no está en condiciones de revertir el monstruo que ha generado. Mientras tanto, el prestigio de River no está más arriba que el del Banfield o Gimnasia de Jujuy.