17 may. 2009

ESTAMOS EN DECADENCIA....

Decadencia denota un proceso de declive y deterioro de una persona, el honor o el prestigio. Nuestro querido primer equipo River Plate está claramente en decadencia. Llevamos varios años ganando un torneito local como para que la dirigencia zafe de la presión del hincha. Pero hemos dejado el ámbito internacional. Claramente, nuestro primer otrora poderoso nombre, hoy no tiene ninguna influencia en los torneos sudamericanos. Por el contrario, su decadencia es tal que es el sparring perfecto para equipos menores que necesitan hacer punto. Como toda decadencia, se trata de algo lento en el tiempo. Al principio, se encuentran argumentos para justificar que no es tal y que, en breve se sale de ello. Sin embargo, el paso de los años y el gradual pero persistente empeoramiento de las cosas, claramente te ponen ante la cruda realidad de que nuestro club de amores es otro más en decadencia. Como aquel Independiente pionero y ganador en el ámbito internacional y que hoy es un fantasma, por ejemplo. El perverso modelo de negocios desarrollado por Aguilar, Cavallero, Israel y otros miembros de la peor comisión directiva en años, ha llevado que en los últimos torneos los artilleros contratados para llevarnos al triunfo fueran el mediocre Abreu y el gordito huevón Fabbiani. Estamos mal. Vamos peor. La decadencia requiere de un liderazgo renovado y acertado que no pareciera estar en quienes se están proponiendo para la próxima y lejana elección. Somos hinchas de River Plate....¡en decadencia!