24 ago. 2009

ESTA ES LA CRUDA, DURA Y CRUEL REALIDAD DEL QUE FUERA EL MAS GRANDE Y, DE SEGUIR ASÍ, PODRÍA PELEAR POR EL DESCENSO

Gorosito, enfrentado con el plantel, tiene las horas contadas: River juega cada vez peor y pierde. Los jugadores no entienden al técnico, se repiten los problemas del torneo anterior y ya se habla del fin de un ciclo. De visitante, no gana desde la segunda fecha del Clausura. Aunque el director técnico de River, Néstor Gorosito, no quiera hablar, su silencio es una evidencia más de lo mal que está el plantel: no sólo por los resultados, sino por la nula o mala relación entre la mayoría de los jugadores y el entrenador. La paciencia de los hinchas, que se renovó, volvió a ponerse en duda cuando se perdió, nada menos que en el Monumental, 2 a 1 ante Lanús por la Sudamericana. Y la cosa se puso peor después de caer ante Banfield por 2 a 0 en un partido clave como es el primero de cada torneo, pues es el fundamental para tener cierto envión anímico. Envión del que carece River. Con Gorosito, River no gana como visitante desde la segunda fecha del torneo anterior, cuando se impuso a Central por 2 a 1. Este dato sirve tal vez como parámetro para darse cuenta en dónde está parado "el millonario". Pero su mal momento no se centra en eso, sino -y sobre todo- en que no hubo logros: a nivel internacional no ganó nada y en el plano local no sólo estuvo lejos de la pelea en el torneo anterior, sino que recibió goleadas históricas (San Lorenzo y Huracán). Y, como si fuera poco, no se ve un futuro mejor. River apuesta a Marcelo Gallardo, Ariel Ortega y Matías Almeyda, tres históricos que no pueden sólo con sus ganas conseguir aquello que se logra -además- con un buen estado físico y partidos en Primera. Pero peor todavía es que después de ellos no hay nadie que pida pista. Diego Buonanotte es el único, pero no tiene la titularidad asegurada por una decisión de Gorosito. Fabbiani sigue sin aparecer (el delantero fue especialmente pedido por el entrenador) y el equipo queda parado ahí, en la misma nada. Para colmo de males, las incertidumbres que impone el entrenador al momento de armar el equipo titular y de pensar en el esquema de juego provocan un clima de tensión en el plantel: nadie sabe si será titular al partido siguiente ni cómo se saldrá a jugar. Todo esto lleva a una gran incertidumbre que genera el propio entrenador, justamente la persona que debería poner orden y claridad. El resumen de esta situación se da en que el viernes pasado Gorosito anunció una gran cantidad de cambios para enfrentar a Banfield respecto de los titulares que habían caído 2 a 1 ante Lanús. Musachio, Barrado, Archubi y Buonanotte salieron por cuestiones tácticas. El propio Buonanotte no debe saber por estas horas qué sucede con él, ya que es el mejorcito del equipo y sin embargo no tiene la titularidad asegurada. Si Buonanotte se siente así, no hace falta imaginar demasiado para saber qué pasa por la cabeza de los jugadores. Es por eso que en las próximas horas se realizará una reunión entre el entrenador y los encargados del fútbol de River. Las relaciones tirantes entre los jugadores se vienen dando desde el mismo comienzo de su ciclo y esto es algo que los directivos conocen bien. Habrá llegado, entonces, el momento de parar la pelota en River y mirar la cancha. Los cambios que se necesitan están a la vista y la cirugía debe ser urgente si se quiere evitar que el equipo de Núñez siga cayendo en desgracia. Hinchas "millonarios" insultaron a su equipo: El mal comienzo de River en el Torneo Apertura agitó las aguas, ya que los jugadores se retiraron insultados por sus propios hinchas del estadio de Banfield, donde cayó sin atenuantes por 2 a 0 con el local… insultaron a los futbolistas durante el encuentro con Banfield y despidieron al equipo con una catarata de insultos y una importante silbatina, sobre todo para el entrenador, Néstor Gorosito. El mal clima vivido este domingo motivó a que la dirigencia del club de Núñez dispusiera un fuerte operativo de seguridad en el estadio Monumental, donde fueron trasladados los futbolistas para ir en busca de sus respectivos vehículos y así dirigirse a sus hogares. Ortega: "Hay que ponerle el pecho a la situación":…el "Burrito" admitió hoy estar "dolido" por una nueva derrota y un mal comienzo en el Apertura, aunque auguró que se podrá revertir la actualidad de River. "Se descalifica muy mal a algunos compañeros y me da muchísima bronca. A mí no me importa, me da más ganas porque son momentos y tenemos la mentalidad de ganar los partidos que vienen", señaló Ortega por radio La Red…Entre la ilusión y la revancha pareció transitar Ortega al señalar que "lo importante va a ser cuando vayan cuatro o cinco fechas". "Estamos con confianza y fe porque esto es fútbol y recién empieza. Hay muchos que son unos fenómenos, ahora hablan y en la quinta fecha están peleando el descenso", se despachó. Ortega confía en que la gestación de juego se consolide junto a Marcelo Gallardo y Matías Abelairas. (El burrito de San Vicente, lleva carga y no la siente…) "Los dirigentes de River se portaron muy mal": Guillermo Pereyra habló sin rodeos de su frustrado regreso al club de Núñez. "Sentí que me faltaron el respeto, pero por algo River está como está"…Con todos estos años de manejo ha quedado claro que los dirigentes de River no son lo suficientemente capaces en lo que hacen. Se portan muy mal y le faltan el respeto al técnico", evaluó Guillermo Pereyra. El volante, que estuvo muy cerca de regresar al club de Núñez, explicó los motivos por los cuales no pudo volver: "River se portó muy mal conmigo, me ilusionaron, pero después ante la falta de respuestas me di cuenta que no querían abrirme las puertas. Nunca hubo una oferta formal: está claro que no le hacen caso al entrenador". El jugador argentino hizo referencia a que Néstor Gorosito tenía preparada una lista de posibles refuerzos, de los cuales ninguno llegó al plantel. Él, incluso, era uno de los nombres de esa lista que fue ignorada por los actuales dirigentes. Buonanotte no ocultó su enojo con Gorosito y pidió que lo vendan: "Pregúntenle al técnico por qué no juego", dijo el volante de River cuando lo consultaron por su ausencia como titular ante Banfield. El volante estalló de bronca cuando se enteró que no iba a ser titular ante el "Taladro", por decisión del técnico, siendo que había tenido el mejor rendimiento individual en la pretemporada que River hizo en Canadá. Tras lo acontecido, el "Enano" fue claro con sus representantes: "Me quiero ir del club", dijo con el tono suficientemente claro como para que sus agentes viajaran a Europa a tratar de cerrar alguna de las ofertas que aparecieron por él durante el receso. A River no lo salvan ni sus inmaculados ídolos:La sociedad Ortega-Gallardo no funcionó, el equipo fue superado en todo momento por Banfield y la gente explotó. "El Burrito" mostró algo más que "El Muñeco". La ilusión venía de la mano de ver juntos a Ariel Ortega y a Marcelo Gallardo; el capítulo final incluyó insultos, decepción, desesperanza… Lo que pasó dentro de la cancha fue que poco y nada pudieron hacer los ídolos en el marco de un equipo desorientado, sin ideas claras. "El Burrito" se mostró más movedizo y vertical, pero ni eso bastó para generar situaciones de peligro más allá de una asistencia a Augusto Fernández y un "hombrazo" que de haber sido cabezazo hubiera servido para acortar distancias en el marcador. "El Muñeco" dejó ver su falta de ritmo, se recostó sobre la izquierda, casi invisible, y apenas tuvo una intervención productiva, precisamente la que desperdició el jujeño. El ingreso de Diego Buonanotte sobre el final no ayudó demasiado a Gallardo, quien quedó relegado en la tarea de creación, función que jamás asimiló. Como en los 90 minutos, cuando Diego Abal dijo "basta" Ortega pareció ser el más afectado: gesto de resignación y trote solitario hacia el túnel, para perderse en la intimidad de un equipo que no es tal cosa. www.infobae.com