17 nov. 2010

¡QUÉ TRIUNFO QUERIDO!


La nación

CON ALMEYDA VOLVIÓ EL EMBLEMA 

Cappa lamentó su prolongada ausencia por lesión y a Jota Jota López le tocó disfrutar del regreso del Cacique sin el que River no había ganado en los últimos siete partidos. Almeyda ejerció de líder y el equipo se sintió protegido. 

J.J. LE CAMBIÓ LA CARA AL EQUIPO 

River había sido bastante indolente e ineficaz en los últimos partidos, lo cual le costó el puesto a Cappa. El Negro López hizo algunos pocos retoques en una formación que se desplegó con intensidad para salir del pozo en que se encontraba. 
Diario Popular
River lo ganó mezclando lo clásico y lo moderno 
Jota Jota López sorprendió al rival con las ideas bien claras

River salió a la cancha con la idea de ganar decididamente el medio y desde allí, progresar en el terreno de juego. JJ. López, armó un mediocampo superpoblado, con un 4-3-2-1 como sistema. Almeyda y Acevedo, éste tirado a la derecha, empezaron a hacerse fuerte en la zona central y a pesar de que el técnico solamente incluyó a un hombre de punta, el sistema fue muy ofensivo, ya que Ortega y Lamela armaron una línea de generadores de juego, para alimentar a Pavone por lo cual, River dispuso por momentos, prácticamente de tres hombres en la ofensiva.


Eso le permitió, en la etapa inicial, generar cinco situaciones de gol. Sin embargo el gol -en los albores del segundo tiempo- llegó como producto de una jugada con pelota parada y a partir del desenganche de un defensor.
Pasados los primeros veinte minutos de esa etapa complementaria, el negro López efectuó un cambio -el de Arano por Pereyra- que daba la impresión de que llevaba como objetivo “cerrar el partido”, tal vez imaginando una reacción de carácter al menos de parte de Boca, cosa que nunca sucedió. Además, terminó siendo un cambio inteligente, ya que Arano se paró por delante del paraguayo Román, como una especie de volante por izquierda y con ello consiguió tapar las subidas de Clemente Rodríguez.
Las otras dos variantes fueron “mano a mano”. El primero de ellos, el de Diego Buonanotte por un Ortega cansado y el otro, fue de Funes Mori por Pavone, que ya no podía más desde lo físico. Terminó River con un Almeyda pegado a la línea de fondo, tomando precauciones que parecieron excesivas, pero armando un mix clásico y moderno que le dio buenos dividendos.
Desde lo táctico y desde la actitud. A partir de esas bases, River terminó haciendo suyo un clásico, que se zanjó por una diferencia mayor a la que marcó el marcador final, que no se compadece exactamente con lo que ocurrió dentro del terreno de juego. River lo ganó de principio a fin y sorprendió a Boca con un sistema táctico nada sofisticado, pero suficiente para esta actual estructura de Boca.

1 comentario:

  1. Hola:

    Nos gustó el comentario del partido y por eso nos tomamos el atrevimiento de subirlo como editorial a La Página de La Tradicional para difundirlo por nuestra red.

    Un abrazo riverplatense

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bienvenido tu comentario, no la grosería....