7 mar. 2011

Estuvo en su piso: luchar y sufrir – Por Claudio Mauri
River empató 0-0 con Argentinos y dejó pasar la ocasión de ser único puntero; le faltó creatividad a su habitual versión utilitaria. Por Claudio Mauri
…A medida que pasaban los minutos, River cayó en un problema crónico: le cuesta mucho crear situaciones de gol. El déficit no es casual. Es un equipo al que le falta tranquilidad e inteligencia para manejar los tiempos de un partido. Y también fluidez en el control de la pelota y más vocación por el juego asociado. La salida con el pelotazo largo del pibe Chichizola (le pega muy fuerte y con aceptable dirección) es más que una variante, es un recurso repetido. Así, la circulación de la pelota se resiente porque los tres zagueros (Maidana, Ferrero y Román) no están capacitados para dar el primer pase desde atrás. No tienen conducción ni precisión, aunque es justo reconocerles que en el aspecto defensivo son muy fuertes y difícles de pasar. Acevedo no se hace tan seguido de la pelota porque muchas veces la ve pasar volando por encima de su cabeza. Quedan los dos pibes, Lamela y Lanzini, gambeteadores y encaradores, pero, lógicamente por la juventud de ambos, todavía sin don de mando dentro del equipo. A ellos no siempre la pelota les llega limpia y en situación favorable, sin olvidar que a veces se exceden en la maniobra individual….
River empató con Argentinos y dejó pasar la chance de ser único puntero
Volvieron las dudas y River se pareció mucho al de 2010. Por ello, no pudo salir del empate 0-0 con Argentinos Juniors para mantenerse en la punbta del Torneo Clausura que ahora tiene como líderes a Estudiantes y Racing. El equipo de J.J. López no supo aprovechar el desgaste con el eque llegó Argentinos Juniors al Monumental, había jugado el jueves en Uruguay por la Copa Libertadores, y casi no inquietó a Nicolás Navarro.
Un mérito que no se puede dejar de reconocer a Juan José López es la recuperación de Juan Manuel Díaz, quien se ha transformado en una pieza clave en el buen funcionamiento de River. El ex Estudiantes no solo aporta seguridad en la marca sino que le ha agregado a su juego un despliegue que lo convierte en un factor de sorpresa….
A River todavía no le picó el Bicho de los candidatos
El Monumental tomó forma de Universidad. River, allí, rendía varios parciales: Templanza, Personalidad, Determinación, Audacia, Identidad. Todas formando parte de una carrera que ofrece el título de campeón. Al menos, esa era la exigencia popular que reclamaba el mandato histórico y familiar. Buena parte de los antecesores se habían logrado poner esa chapa en la puerta de la casa, y por más que las urgencias de la realidad hacen que Juan José López y los jugadores apunten los faroles que iluminan su camino hacia un objetivo más humilde, menos ambicioso. El agónico triunfo ante Independiente, en Avellaneda, trasladó a este River de paso sereno en lo más alto de la tabla. Y eso accionó el disparador para que la opinión pública y los especialistas en general, le colgaran en el pecho la cucarda de candidato. “Nosotros tenemos que pensar en otra cosa, tenemos necesidades diferentes”, era la frase en la que coincidían los protagonistas principales de la historia, entre ellos, su presidente Daniel Passarella, otrora capitán multicampeón. Pero River no salió airoso de su primer examen de candidato. Hasta ahora, su marcha invicta había estado directamente relacionada con sus urgencias alrededor del promedio y con la búsqueda de una identidad sólida para afrontar tan dura batalla. Lo logró. Pero enseguida lo ascendieron al podio de los que iban a pelear por el título. Para confirmar ello, de vuelta en casa, debía -más allá del resultado- exponer un funcionamiento acorde al de un equipo protagonista. No lo logró. La actuación de River ante Argentinos Juniors se pareció más al bebé que pretende dar sus primeros pasos pero no se anima a soltarse las manos de sus padres, de aquél que decididamente se pone de pie y avanza resuelto detrás del juguete que lo seduce. River todavía tiene más temores que ambición. Y es lógico. No emparenta sentido común gastar los primeros pesos que se juntan en lujos, cuando todavía no se cubrieron las necesidades básicas. Y probablemente siga por un tiempo vistiendo la misma ropa. Jota Jota no quiere que se hable de pelear por el campeonato y su equipo le dio la razón en este primer examen de música, en el que rasgó en las cuerdas una melodía impropia de uñas de guitarrero. Análisis: LEONARDO PELUSO




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