22 jun. 2011

SEGUNDO TIEMPO: EL ESCARNIO

La pésima combinación de un ex Presidente que vació el Club y el plantel de todas las categorías como fue Jose María Aguilar, con hechos delictivos hasta con crímenes durante su gestión; la designación de un absoluto y soberbio inútil para remontar la situación institucional como Daniel Passarella y un rejunte de jugadores apresurados para la Primera, por un lado, y absolutamente insulsos, por otro, llevan a River Plate a la B.

Sumale a la más inocua delantera del fútbol argentino la mala suerte, también, y las distracciones de Carrizo (5 puntos perdidos) y la estúpida mano de Román y la ecuación da un solo resultado: estamos casi en la B.

En el próximo partido, Ferrari, Almeyda y Lamela no jugarán. ¿Con qué lograremos la hazaña? Y, ¿qué hazaña pueden realizar tamaño rejunte de inútiles, incluido un prometedor técnico que terminó siendo un miedoso tan mediocre como los desempeños de Funes Mori, Pavone y Caruso?.

River tenía que empatar, solamente. Pero en todo el torneo, River no pudo hacer nada de lo que "solamente debía". 

Hinchas de River interrumpieron el juego para expresar su impotencia ante los jugadores. Pidieron huevo. Disentimos. Los ponen. Corren. Faulean. Pero son mediocres. Les estamos pidiendo -y las circunstancias así lo exigen- lo que-no-pueden-dar...¡y no lo darán!. No podés pedir peras al olmo dice un viejo refrán. Se aplica plenamente a este grupo de jugadores y cuerpo técnico.

Y el técnico. ¡Cuánto tardó en sacar a esta equivocación de apellido Funes Mori!. ¿Qué hace Buenanotte en su casa? Caprichos de Passarella y de JJLópez. Los caprichos están por encima de River y su suerte futura. Así nos deja esta pedorra dirigencia.

River no ha sabido sostenerse en la Primera. Nada indica que los mismos líderes del fracaso -Passarella y su Comisión Directiva- puedan sacarnos en corto plazo de la B. 

Ese Passarella empecinado con un Carrizo que exigió que le pongan la guita que el Club le debe a los otros jugadores. ¡Pero necesitábamos un 9, un 10! ¡Teníamos a Vega y era suficiente! Y ahí lo trajimos a Carrizo, quien lo que ganó, lo rifó distraidamente en los momentos en que más lo necesitaba el equipo. Lo premiaron dejándolo y dándolo la capitanía. Premiar los errores y el fracaso solamente lleva al fracaso.

Todo mal en la gestión de José María Aguilar. El Club dejó de ser la institución de prestigio bajo su mandato.

Todo mal en la sucesión de un pésimo presidente. Lo sucedió un tozudo, caprichoso y soberbio ignorante de la gestión de un Club. 


Errores garrafales de los socios que, a través de votos equivocados, están hundiendo la Institución. 

River deja de ser un referente futbolístico. Primero, perdió el escenario internacional bajo los argumentos ridículos de Aguilar de que el torneo argentino era más exigente que cualquier otro. Hoy consolida la pérdida del escenario local. 

El Club y los socios lo sentirán en la caída de ingresos. Vivirán de recitales, no más de fútbol. Menos con la venta de este grupo de inútiles desvalorizados moral y económicamente.

El estúpido enfrentamiento de Passarella con Grondona iba a tener costos. Otra demostración de mediocridad y de impotencia, a la vez.

Este blog comienza a desvanecerse. Pediamos un milagro. Varias veces lo hicimos. Ante la inutilidad de los nuestros, recomendábamos rezar y pedir por milagros. Pero olvidábamos que a los milagros se los ayuda y este equipo y cuerpo técnico, tienen una absoluta discapacidad para, siquiera, llegar a un milagro.

¿Y qué milagro se dará cuando el Presidente del Club no va a los partidos de su equipo en emergencia? ¿O se retira antes de terminar el partido?. O el Vicepresidente Solazzi se ataja diciendo que esta dirigencia no tiene responsabilidad en la situación: ¡si el promedio se forma con los 3 torneos que ello sllevan gobernando al Club!. ¡Caradurez! ¡Irresponsabilidad! Liderazgo cero.

Este blog, decíamos, empieza a carecer de sentido: "recuperemos a river" cuando River está casi en el descenso y debemos jugar un partido con más ausencias, más pendex es como que vamos a nuestra desaparición.

De no ocurrir el milagro el domingo, habrá hinchas de River antes del 2011 y nada después. 

De los valores de River en materia de buen fútbol y buena gestión, no queda nada, absolutamente nada. Es hora de cambiarle el nombre al Club y dejar el tiempo de gloria en un tiempo fenecido y en el Museo de River. Todo lo que venga, que tenga otro nombre.

Hasta el domingo. Esperamos, aún con todo lo dicho, un milagro. Hay que hacer 2 goles de diferencia. ¿Quién los hará? No lo imaginamos. Jugará un equipo aún más inexperto contra otro solvente. 


Chau, esto es un derrumbe y, salvo milagro o ayuda extra de la AFA, se cayó el edificio.




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