26 jun. 2011

Y RIVER VUELVE A SER EL RIVER QUE SE VA....

Un primer tiempo a toda máquina y harto favorable para River. A los 5 minutos un gol de Pavone y más tarde Pezzotta no cobró un clarísimo penal a nuestro favor y la gran duda: ¿el árbitro es parte de alguna instrucción de empujar a River a la B, nomás?.

Segundo tiempo, Belgrano introduce un cambio que es eficaz: Affranchino desaparece y logra Belgrano un contraataque que culmina en un gol fácil. Con qué facilidad nos hacen goles en similares posiciones que nuestros delanteros solo atinan a enviar masitas al arquero contrario.

JJLópez saca a Acevedo -cansado- en lugar de Arano como hubiera sido funcional a mejorar nuestro juego. Penal a nuestro favor que Pavone patea al medio a las manos de Olave. 

¿Comienza el derrumbe? Parece. Es la típica desorganización en que entra este equipo cuando el contrario logra algo. En lugar de estimularse para vencer al otro, entran en confusión, nerviosismo y vulnerabilidad.

Sale Affranchino y entra ¿Bordagaray? Antes, entró Villalva, quien desde abril del 2010 no jugaba en River. Y ahora, Bordagaray.

El descenso del Primer Equipo de River Plate es SOLAMENTE la expresión de la DECADENCIA INSTITUCIONAL del Club. Si el equipo se va a la B, el Club se va a la quiebra. Pero ambas cosas, como consecuencia de una prolongada, continua y consistente mala administración de dos gestiones: la principal, a cargo de José María Aguilar, Mario Israel, Julio Macchi y Caballero. La continuidad pero desde una gestión diferente, carente de ideas y proyectos y, aún más, carente de financiamiento alguno. 

Lo que ocurre es el final de un proceso de decadencia. River va a la B y es el menor de sus problemas. Recuperarlo implica desplazar a esta Comisión Directiva y que se haga cargo gente que sepa y que traiga dinero y comprenda lo que es jugar en la B para salir cuanto antes.

¿Podrá ocurrir? No vemos tales señales. River está perdido y de la mano de un ídolo riverplatense quien con todo el empeño que puede poner un ignorante convencido de ello, es imposible de detener.

El desafío superó al equipo -mediocre por donde se lo vea-, al técnico JJLópez de quien queda claro por qué no era técnico y se dedicaba a las inferiores y al propio presidente del Club. No se pueden pedir peras al olmo. Es contrario a la naturaleza de este equipo aprovechar ninguna de las 100 oportunidades que tuvo. Es absolutamente vulnerable a equipos contragolpeadores: cae siempre en la trampa.

La dupla ofensiva es la más inocua del torneo argentino. No saben moverse en la baldosa. Son torpes. Corren y disparan al arquero y las más de las veces débilmente y al cuerpo. Nuevamente, se apeló al desequilibrio: equipo volcado al ataque masivo y continuo, de tan ineficaz que termina desgastando y cansando, lo que permite al contrario crecer y aprovechar cualquier contraataque. Como hacen estos equipos de la B. Desequilibrio que nos dejó a merced del juego del contrario. Una vez más. Este planteo tiene muchos años en River.  Y yéndose a la B, sigue sin haber aprendido a jugar como en la B. Hubiera sido más eficaz.

River está justamente en la B. Y va inexorablemente a un terremoto institucional que completaran, ambos hechos, la decadencia iniciada años atrás y cebada por cada conducción. 

Faltan 15 minutos. Si el resultado no cambia, no volveremos a actualizar este blog en el día de hoy. No hará falta. 




No hay comentarios.:

Publicar un comentario

bienvenido tu comentario, no la grosería....