3 sep. 2011

QUILMES 1 - RIVER 1

Si hablamos de justicia, se hizo justicia con el gol de Quilmes. Nuestro rival tuvo funcionamiento y generó más chances que River. Anuló nuestro medio campo y de ahí dependimos de individualidades antes que del equipo. Los esfuerzos de Aguirre fueron, también neutralizados. Especialistas en el ahogo, Quilmes lo hizo bastante bien y tuvo mala suerte. Un travesaño y otro tiro impidieron que en pocos minutos estuvieran arriba. Lo que parece ser una constante de este River: en los cuatro partidos ha ocurrido esta situación. 
La pronta salida de Abecasis por lesión mostró su importancia en el funcionamiento de River. Lo reemplazó un Ferrero que empezó dubitativo e irresoluto. 
Nos topamos esta vez, con un equipo golpeador. Un par de codazos, uno con sangre. Alevosos. Un penal en área de ellos que pasó desapercibido. Y varias faltas. River cometió también faltas pero más producto del juego que de intencionalidad. Esto lo vamos a encontrar seguido.
Ocampos pareció muy junior para uno de los equipos más fuertes que enfrentamos pero  Funes Mori, su reemplazante no mejoró nada la situación. Insistimos en que no sabemos por qué este jugador sigue en River y, lo que es peor, lo ponen a jugar. No aporta nada y River resigna un jugador.
El Chori Domínguez viene parejo: empuja, crea, busca, pasa. Es un auténtico diferencial. 
Cavenaghi no perdonó a la hora del gol. Único avance profundo, recibió la bola y apuntó correctamente. Es lo bueno de tener un goleador, contrariamente a los delanteros que teníamos en la A: desde esa posición un Pavone o un Caruso la entregaban al arquero o se iba la bola.
Chichizola, esta vez, estuvo seguro y contuvo varias difíciles.  Hoy se pivoteó mucho sobre él como forma de salir del bloqueo que impuso exitosamente Quilmes.
Con cuatro fechas, el equipo tiene una constante: arranca mal pero con mucha suerte. Los contrarios no han podido convertir en situaciones creadas en los primeros minutos.  Fue contundente con dos equipos menores (Independiente Rivadavia y Desamparados) y solamente  pudo hacer lo mínimo con dos equipos de los grandes en la Be: Chacarita y Quilmes. 
Ciertamente tenemos buen arranque. Buen puntaje. Ganamos 3 partidos seguidos, rompiendo la maldición Aguilar y el cuarto se empató. Para un técnico novato y un nuevo grupo, no está mal. 
Pero guarda: no hay funcionamiento de equipo salvo esporádicamente. La dupla Sánchez-Ocampos fue anulada y se notó en la escasísima llegada de nuestro equipo. Otra vez más, nos empatan por descuido. Terminando el partido, es como que los nuestros se habían ido al vestuario.
Alerta amarilla significa mejorar, si esto es posible. A medida que jugamos nuestros rivales nos conocen y se preparan ya con conocimiento. Hoy fue un caso que debe trabajarse.
Hasta la próxima

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

bienvenido tu comentario, no la grosería....