10 sep. 2011

RIVER 2 - DEFENSA Y JUSTICIA 2 - SALIMOS HECHOS, ¡MAMITA!

Fue el primer partido entre River y Defensa y Justicia en la historia del fútbol argentino. Logramos empatarlo y debemos estar contentos.

Bastante vergüenza tenemos los riverplatenses en esto de jugar en la Be. La vergüenza hoy se ha acrecentado exponencialmente. Y la impresión es que no tenés a quién recurrir. Todo ha estado en la cancha, salvo ganas de algo y alguna idea.  

Como en otros partidos, gozamos del privilegio del "orto": el contrario no embocó todo lo que generó entre una defensa tan horrible como la que nos llevó a la Be. y un medio campo que no recupera ni la vergüenza. En la defensa, huecos interestelares, lentos, mal parados, miran antes que actuar y eligen la jugada más riesgosa para nosotros.

El River que debe ganar para subir en un solo torneo a la Primera A, es el que en la quinta fecha comienza a languidecer. Quilmes demostró que se podía con River. Defensa y Justicia recogió el know how y su técnico planteó robar la pelota a River. ¡Y lo logró!.

Ningún funcionamiento. Y así como el contrario toma en cuenta cómo jugarle a River, en River nada indica que haya igual actitud. Es como que "somos River" y punto.

En los dos últimos partidos, River demostró poca picardía; ningún funcionamiento. Sucumbió ante la estrategia del otro. La marca es horrible. El avance lento, predecible. El medio campo inexistente. 

Se sigue regalando la pelota. Se pivotea sobre un Chichizola que respondió muy bien en dos o tres, pero, nuevamente, una pendejada que pudo haber terminado en gol.

Primer cambio incomprensible: sale el Chori y entra ¿Funes Mori? ¡Por favor! Puso el empate. Hizo un gol que le costó una amarilla, pero ¡por favor!. Almeyda: dejate de joder.

La mitad del segundo tiempo estuvo de más para River. ¿Cómo se puede abandonar desde lo anímico el campo de juego cuando tenés que revertir un resultado? ¿Qué es la depresión que los embarga a quienes deben ser gladiadores de la recuperación riverplatense?

Los técnicos contrarios son pícaros. Almeyda, no. Los técnicos contrarios ponen a sus jugadores a ganar desde sus propias limitaciones. River sale a no sabemos qué, ni con qué argumentos de equipo. Son pibes. Les falta empedrado, estaño y otras yerbas. 

Domingo sigue sin decirnos qué hace en River, salvo entregarla mal muchas veces.

Los que prometían Aguirre, Sánchez comidos por los contrarios. Es el segundo partido en que ocurre.

Ocampos, decente y sólo.

Alayes casi nos desequilibra luego de nuestro empate. Un profesional del fútbol, ¿puede cometer tamaña desatención y riesgo?

El Chori lleva dos partidos que no puede salvarnos. Y claro, en los dos primeros partidos él estableció la diferencia. ¿No debería jugar todo un equipo y no solamente un jugador?

¿Teníamos esperanzas y expectativas? 

Como con Cappa y con JJLópez, River viene de mayor a menor. Esta vez, en la cuarta y quinta fechas ya sabemos que tal vez tengamos mucho pero que no funciona y no arranca. Ratea y sólo nos salva un Dios que nos mira desde arriba...¡con mucha pena!

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