5 sep. 2012

NO PUDO ALMEYDA seguir disimulando con declaraciones lo que ocurría en el campo de juego. Apoyamos al Pelado en el cambio de rumbo ya que es realista. Veremos cómo sale en el campo de juego ya que si dudábamos de la táctica, dudamos de cómo se entrenan, especialmente cuando vemos que no meten cuatro pases seguidos sin entregar la bola o cuánta pelota parada hay pasa inadvertida para el contrario. TE APOYAMOS PELADO en esta nueva etapa y ¡VAMOS RIVER CARAJO!
Almeyda: "Este domingo empezará una nueva era"
Ahí está River, desorientado, confundido, sin una línea de juego, con escasas respuestas colectivas y poco brillo y desequilibrio en sus individualidades. Ahí está el equipo, deambulando por las canchas, sin sentirse actor protagónico de los partidos, respetando a rivales que en tiempo pasado arrollaba. Ahí está el técnico Matías Almeyda, admitiendo, después de varias negaciones, que tras cinco fechas disputadas del torneo Inicial no logró ensamblar una estructura. Ahí están los futbolistas, aturdidos por los bruscos volantazos y las determinaciones que toma el entrenador...
Los fríos números, como sucedió en la tortuosa temporada en la primera B Nacional, le guiñan un ojo a River. En un campeonato de poco vuelo, de encuentros deslucidos, los ocho puntos acumulados en los cinco encuentros lo dejan en una posición expectante, apenas a cuatro del líder Boca. Los próximos tres compromisos servirán de vara para entender cuál puede ser el destino de los millonarios en el torneo. Newell's, Vélez y Racing pueden lanzarlo a la carrera por el título, así como destruir ilusiones y abrir un panorama de incertidumbre.
La mueca de insatisfacción se dibuja amplia ante la ausencia de un estilo, y las miradas tienen un único destinatario: Almeyda. El Pelado conduce desde hace 14 meses al equipo, un logro de pocos en un medio tan inestable. Sin embargo, en todo ese tiempo no resolvió la conformación de ninguna de las líneas. Sólo aparecieron líderes en cada sector -Maidana en defensa; Ponzio entre los volantes, y Trezeguet como referente de los delanteros-; los acompañantes cambiaron con continuidad, casi sin pausa.
"Evidentemente, todavía no encontré el equipo. Lo sigo buscando. Por momentos no jugamos bien. Sé más que nadie que el equipo juega mal", se sinceró Almeyda en una entrevista en Radio Belgrano. Pero también se victimizó ante las detracciones: "A veces me da tristeza ser parte de este gran circo, que se hable de si juego con enganche o no, y de tantas otras cosas. Estamos siempre muy observados, las críticas constructivas me hacen crecer, pero no es fácil vivir desde hace un año con críticas malintencionadas. River no es el Manchester. Somos River y venimos del Nacional B".
Para ensayar una nueva variante lanzó una frase seductora, de esas que endulza a los hinchas. "Este domingo [ante Newell's] va a haber un cambio. Empieza una nueva era. Pondré un enganche o tres delanteros", anticipó el técnico, que dejó un par de nombres que serán titulares frente a los rosarinos: "Lo voy a poner a [Rodrigo] Mora de entrada; no veo a mi River sin Trezeguet, estando él en la cancha los rivales tienen que pensar las cosas. Ya va a hacer goles. A mí me gusta como está jugando, trabajo para que le llegue mejor la pelota. El torneo pasado banqué a un delantero que estuvo 15 partidos sin hacer goles [Fernando Cavenaghi]; él lleva cinco". De confirmarse, se desprendería del 4-4-2, su sistema táctico fetiche, y optaría por un 4-3-3 o 4-3-1-2.
Entre tantas lecturas que dejan sus palabras, la ruptura del doble cinco sería una realidad; Rogelio Funes Mori podría dejar el equipo si prefiere alinear a dos atacantes y un enlace, y en cualquiera de los dos dibujos Ariel Rojas tendría una oportunidad para ser titular. Descifrar quién se desempeñaría como enganche es una incógnita. Con Manuel Lanzini como dueño de la emblemática camiseta N° 10, decisión que tomó Almeyda, la primera opción sería para quien estuvo a préstamo en Fluminense, aunque el Pelado se mostró contrariado con sus desempeños. "No está todavía para ser el enganche de River. Cuando lo puse ahí, se perdió un poco. No es un capricho, yo pedí que se quedara, pero cuando lo probé, vi que se perdió, que no tuvo tanta continuidad en el juego", comentó el técnico. Sin Lanzini, la responsabilidad recaería en el juvenil Juan Cazares, el único con características genuinas para ejecutar la función. Lo cierto es que el bajo nivel de los conductores promovió que Leonardo Ponzio se presente como el futbolista más claro para alimentar a los delanteros.
Otro fuerte golpe de timón sería animar una defensa con tres zagueros, lo que apuraría un movimiento brusco de piezas y le posibilitaría al DT resguardar el doble comando central. En la audaz movida, el uruguayo Carlos Sánchez podría cederle la banda derecha a Gabriel Mercado, que enseñó regularidad en los cincos encuentros.
Las diferentes teorías y las incesantes modificaciones con las que sorprende Almeyda tienen también un poco desorientados a los futbolistas. Lanzini y Leandro González Pirez pasaron de titulares a quedar fuera del banco de los suplentes; Germán Pezzella, el autor del gol en Santa Fe, reconoció que armó las valijas imaginando que jugaría el partido de reserva; las apariciones en el equipo de Ledesma, Cazares y Pezzella...
Ante una encrucijada está Almeyda, que necesita rápidas soluciones para recalcular el rumbo.


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