4 ago. 2013

GIMNASIA 1 – RIVER 0
En el segundo tiempo, el  esquema se repitió y aún con los cambios River mostró que puede crecer, avanzar pero sin generar peligro alguno. Con los nuevos, el ataque de River no tiene diferencia alguna con los actores anteriores Luna, Mora o Rogelio. Y Maidana generó un penal avanzado el segundo tiempo que es gol de gimnasia y River reacciona con desorden, ímpetu y  desguarneciendo la defensa. Sale Mercado y entra Sánchez, un cambio extraño atendiendo a que Gimnasia nos puede abrochar de contraataque. Al fin y al cabo, las más concretas chances de gol las generó Gimnasia y no River.
Preocupación por Ponzio quien acusó molestias y limitó su juego . Preocupación por un River más ordenado pero sin creatividad alguna y, peor aún, inocuo por donde se lo mire.
En pelota parada seguimos siendo más de lo mismo: inocuos, pelotas afuera, al arquero, en fin, a cualquiera menos a uno de los nuestros.
Los esfuerzos de Carbonero ya no se ven y Vangioni desaparecido en acción. Virtudes, en todo caso de Gimnasia y limitaciones de nuestros jugadores.
Ferreira tiene muy buen desborde por izquierda pero no hace un pase como Dios manda. En realidad hizo uno, pero nada más. Es aquello de corrés, corrés, corrés pero nada hacés.
A los 41 Simeone realiza el mejor intento de gol que el arquero de Gimnasia neutraliza.
El ímpetu post gol se pierde sobre el final del partido, recuperándose 3 minutos y River logrando un corner antes de los 45 minutos que termina en falta nuestra y tiro libre para Gimnasia. Es lo dicho al inicio del párrafo: se debilitó el ímpetu y debiendo forzar el ataque estamos volviendo a nuestra área.
Gimnasia no cesa su marca y obstrucción, lo que nos obliga a jugar para atrás antes que a atacar, perdiendo tiempo en ello. Lanzini, Lanzini, Lanzini no mira a nadie y pierde, casi entrega, la bola al defensor contrario.
Sobre la mitad del tiempo recuperado  un nuevo corner a nuestro favor. Todos en el área. Cabezazo de Andrada y pelota que rueda sola por el otro lado. Termina.
Ganó Gimnasia. Empezamos el torneo perdiendo. En fin. ¿Qué dirá Ramón? La verdad es que podemos suponerlo y no importa mucho: las palabras no pueden sustituir lo hecho en el campo de juego.
River, nuevamente y no es nuevo, no puede contra un equipo disciplinado, que sabe qué es lo que tiene que hacer. Que sin figuras juegan en equipo y dejan el físico en ello. Nuevamente, y no es nuevo, River no logra superar el juego que le propone el rival. Ciertamente, nuestro medio campo y la ofensiva es tenue, imprecisa y no termina por encontrarse casi nunca.
Hasta la próxima.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

bienvenido tu comentario, no la grosería....