19 feb. 2014

RIVER 1 – GODOY 2
En nuestra cancha

River no pudo controlar sus nervios y la presión constante de los hinchas de “poner huevos”.  La expulsión de Balanta nos terminó condicionando. Lo que no se logró con 11 jugadores que aceleraron al punto de no encontrarse  a pesar de los desbordes, entradas al área y chances de desnivelar, difícilmente podría lograrse con 10 jugadores. Si n embargo, River pasó a un ataque profundo, con velocidad  y chances. El árbitro continuó contra River: exageró el raje de Balanta y no cobró un foul en la puerta del área grande contra Teo.

Teo fue el motor de este momento. Se retiró Vangioni lesionado y nos complica ya que Castillón es muy rápido y nos genera una complicación más. Godoy logró un gol que anuló pésimamente el línea. A los 38 Barovero ofrece el pecho para un salvador rebote de pelota de gol.

River corre y trata. Esto es una diferencia con el torneo anterior, pero arriesga, no hay timing, no hay retención de pelota, cuidado de pelota: va y viene en velocidad desgastándose sobre el final, sin ton ni son. Como partido vibrante, apasionante, pero no nos sirvió.

Se quiso, no se pudo y resulta prematuramente preocupante este inicio de nuestro equipo: con una nueva actitud, con sus jugadores espada más lúcidos, no logramos subir en el torneo, nos vamos quedando en el medio.

Bien Teo, bien Carbonero, bien Vangioni, bien Barovero a pesar del rebote del gol contrario, bien…. Pero los puntos no los sumamos de a 3.

Y coincidimos con los relatores: del medio para adelante es un equipo y que promete. Del medio para atrás, somos un agujero negro: atraemos al contrario hasta nuestro arco.

Tempranamente, River empieza a cansar. La maldición de José María Aguilar viene funcionando: ganamos 3 partidos seguidos, 2 de verano y uno por puntos, y no pudimos ganar los siguientes 2 partidos. Venimos haciendo un promedio de 1,33 puntos por partido…..Así no se compite por el liderazgo.

Del técnico diremos que si intenta jugar a lo mismo con distintos jugadores (titulares suplantados durante el partido), está meando fuera del tarro. La capacidad del técnico se ve en la mano que mete durante un partido que, de pronto, pasa a ser desfavorable. Esto incluye un cambio de ritmo, de posicionamiento de los jugadores. Nada de esto ocurrió hasta sucumbir ante Godoy Cruz que, a esta altura, debe estar ejerciendo una paternidad sobre nosotros, en otro "logro" de este River en decadencia no detenida aún.



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