26 abr. 2015

RIVER 0 - HURACÁN 1
Primera copa del año no ganada

Comencemos por conocer de qué se trata esta copa. La Supercopa Argentina es una competición oficial de fútbol, organizada por la Asociación de Fútbol Argentino desde 2012, que en la edición 2013 enfrentará al campeón del Campeonato de Primera División 2012/13 y de la Copa Argentina de la misma temporada. El actual campeón es el Club Atlético Huracán, vencedor de la edición 2014, que enfrentó, el 25 de abril de 2015, al mencionado equipo, ganador de la Copa Argentina 2013/14, con el Club Atlético River Plate, campeón de la Copa Campeonato de Primera División de la misma temporada.

En el 2012 el campeón fue Arsenal y el segundo la propia bosta nacional. En el 2013, Vélez se la llevó y el segundo fue Arsenal. Por la copa 2014, Huracán se quedó con el primer puesto y River, un pésimo River, quedó segundo.

Huracán no solamente había quedado fuera de la Libertadores sino que va tercero en el torneo local si miramos la tabla de abajo hacia arriba. 

River, salvo Mercado, jugó con sus titulares y los cambios fueron un mix. Lo que mostró River es producto de un estilo de juego de "empuje" contra el contrario sin equilibrio ni armonía. Ayer perdimos, pero hemos estado al filo de la navaja en varios partidos. Y no importa si se trata de un gran equipo o un equipo pedorro.

Nuevamente, se empujó hasta donde se pudo por lo que nadie terminó de empujarla al arco que es donde importa. Se corrió y no hubo idea alguna de nadie como para romper el disciplinado juego defensivo de Huracán. 

Y si analizás el gol de Puch, tenés los generosos espacios que deja River en su afán ofensivo. Claro que, nuevamente, Funes Mori cede el paso al delantero facilitando -un vez más y van como 8 ya- el gol contrario.

Y así llegamos de cara a los 3 partidos contra la bosta: con dudas, flojedades, distracciones -hasta Barovero las tuvo contra Huracán- y dependiendo de algún "San" que haga el milagro.

River no tiene juego. Esto es lo que el Muñeco parece no entender. Trata de imponer un estilo de juego que le queda grande al conjunto con el que juega. Huracán nos estudió y nos terminó controlando, por más que algún barómetro del calor desprendido por correr nos de favorable.

Por momentos, nuestros ya veteranos jugadores A y B parecen principiantes. 

"Los de Apuzzo se plantaron a esperar y salir de contra, pero se encontraron con un River sin ideas, desordenado en defensa y que apenas buscaba inquietar con centros. Así, una gran jugada de Espinoza (se divirtió de lo lindo con los laterales del Millo) terminó con asistencia al chileno Puch, quien no tuvo problemas para empujarla en lo que fue el único gol del partido" (Federico Noguera, Olé)

"El golpe invitaba a los de Gallardo a reaccionar, pero esto jamás sucedió. El Pity Martínez hizo agua como organizador y ni las modificaciones del Muñeco permitieron un cambio en el juego. Entró Pisculichi, Driussi y finalmente Solari, pero el juego asociado seguía siendo una cuenta pendiente. Sobre el final, primero Mora y luego Cavenaghi lo tuvieron de cabeza, pero Marcos Díaz se vistió de héroe y salvó a los de Parque Patricios" (idem anterior)

El partido de anoche puede inscribirse en los partidos contra Juan Aurich lo que marca que River no ha salido de la terapia intensiva a pesar de haber alcanzado la punta del torneo local, donde debemos saber que estamos en forma condicional, tal como los esfuerzos para obtener los triunfos se daban. 

Si es mucho lo que tiene que ajustar el Muñeco es demasiado. Más deberemos confiar en las ganas de ganar contra la bosta antes que por cambios sustanciales en el modo de jugar. Podemos ir rezando a San Barovero y a San Mora y rezar por que Teo despierte de su largo letargo.

Más que de prácticas, entrenamientos y esas cosas, encaramos nuestro futuro en la Libertadores rezando e implorando.

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