4 may. 2015

VAMOS A POR MILAGROS

¿Qué podemos esperar de este River? Por el torneo local, River jugó 10 partidos. Por la Recopa, 2; por la Libertadores jugó 6, pasando de ronda; por la copa euronosecuanto, 1 y por la Supercopa Argentina, 1.

En total River lleva jugado 20 partidos oficiales, ganó 2 copas, perdió 1.
Se posicionó primero en el torneo local cediendo la posición al perder contra la bosta, pero nada en este torneo está terminado. Quedamos escolta con San Lorenzo, habiendo perdido un solo partido, empatado 3 y ganando 7.

Con semejante historia, ¿por qué falta confianza en River y más que respuestas futbolísticas los hinchas creemos que necesitamos milagros?

River no logró arrancar en este 2015 si hablamos de una línea de juego, que equilibre las líneas y juegue articulándose y asociándose sus jugadores y, como resultado, vienen los éxitos. Lejos de eso, su pretemporada fué mala tanto desde el trabajo propio de este tiempo de dedicación absoluta a prepararse física, táctica y mentalmente; tanto desde los resultados que terminaron siendo catastróficos con dos partidos perdidos contra suplentes bosteros y, el segundo partido, por goleada.

Los dos partidos contra San Lorenzo que nos dieron la Recopa, fueron logrados más con San Barovero y San Mora que otra juego claro e identidad propia. Ganamos por milagro y por la paternidad que tenemos sobre el Santo. 

La clasificación a segunda ronda en la Libertadores fué agónica y el triunfo final sobre San José tuvo mucho de esfuerzo más propio de equipos mediocres haciendo un milagro que uno grande jugando contra uno inferior.

Se trata el anterior de un punto importante: no hubo partido, contra quien haya sido el rival y el nivel del mismo en el que River no haya sufrido el partido sea para ganarlo, sea para empatarlo. Ambos resultados los consiguió una y otra vez mediante los milagrosos Barovero, Mora o algún inspirado de turno. Claro que Funes se encargó de equiparar más de un partido cometiendo errores que hacen hoy de él un tipo nada confiable para partidos determinantes.

San Barovero, San Mora, River no logra línea alguna de éxito contundente. ¿Estudia al rival o se lanza a jugar a lo suyo? Parece una y otra vez que es esto último. River es un tropel para atacar y otro para defender, mal por cierto. Aún cuando tenga pocos goles en contra, los tiene decisivos. 

¿Qué tenemos para ofrecer los dos partidos que por la Libertadores deberemos jugar con la bosta? Sabemos que ellos se reforzaron con inteligencia y que el técnico estudia los partidos y posiciona a su equipo. Luego de Huracán 1 River 0 y bosta 2 River 0, ¿qué tiene River para ofrecer y pasar a la siguiente ronda?.

La continuidad del milagro, sea en nuestro arco, sea en el ataque o, seguramente en ambos. Esperar  un desempeño triunfal y clasificatorio porque el equipo, de pronto, logra hacer en la cancha lo que el técnico imagina, sería ya un milagro luego de 20 partidos en que no se ha producido tal cosa. Que el equipo logre la funcionalidad que le exige la fantasía del Muñeco, será en sí mismo un milagro. Sería el San Muñeco.

De no darse ese milagro, el que esperamos con harta paciencia los hinchas de la banda, deberemos rezar por el milagro de hacer un gol más que ellos en cada uno de los dos partidos que se vienen. 

Recordemos que para quienes aún saltan celebrando la Sudamericana, que en ese mismo período este equipo y cuerpo técnico con sus decisiones, rifaron 5 puntos que llevaban sobre el segundo. En emergencia, quedamos segundos en el torneo local.

Será buena medida no ponerlo a Teo. Son partidos para Ponzio. Funes ni debería asomar. Mammana es junior como Driussi también. ¿Y los refuerzos? Porque River trajo dos refuerzos que, una vez más en los últimos 10 años, terminaron en meras incorporaciones. ¿Se hará cargo el Muñeco por estas decisiones?

Las declaraciones del Muñeco post bosta 2 River 0 son preocupantes: no está siendo realista y el tipo se muestra como alguien confundido. Según Gallardo, River juega bien pero no tiene suerte y si mira nuevamente el partido, verá que la bosta tuvo más equipo en cancha que el nuestro. 

¿Por qué retrasándose la bosta y con River presionando de pronto, en el segundo tiempo, River se metió atrás y tiraba pelotazos tan largos que arrancaba la defensa bostera y, en segundos, estaban nuevamente en nuestra área? ¿Qué control del partido tenía River con este planteo en el que pelotazo bien arriba y nadie salía del propio campo? 

Estamos en el horno por culpas ya viejas (mala pretemporada, falta de refuerzos) como en el intentar un estilo de juego que está en la cabeza del Muñeco y que, solamente un milagro, pondrá en la mente y el juego de nuestros jugadores.

Hemos dicho. A rezar con fe y perseverancia.

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