26 jul. 2015

RIVER 3 - COLÓN 1

Compartimos este artículo de Arcuri ya que expresa lo que vimos contra Colón, en particular la vulnerabilidad de River atrás. El resultado final fue feliz pero su logro es dudoso y con sus más y sus menos, el articulista de La Nación transcribe lo que es este River B y la situación del Club ante la agenda internacional. Vamos a la nota. Antes los goles, para que los repases: todos fueron muy buenos. El de Tabaré-Cave, exquisito.


(River) Con la mente en la Copa, no le quita el ojo a lo doméstico

Con la mente en la Copa Libertadores, River no le quita el ojo al torneo local. Su satisfacción pasa por comprobar que cuenta con lo necesario para afrontar la dura exigencia de atender más de un frente competitivo: tiene plantel. Hay titulares, por supuesto, reservados para la primera final del miércoles por la Copa Libertadores. También existe un recambio que pone el nombre del club en lo más alto de las posiciones (a la espera de lo que ocurra hoy con Boca y San Lorenzo). Y Cavenaghi, el ídolo que no se deprime por ser suplente de Alario, un recién llegado con más futuro que presente, se inventa una primavera goleadora que en dos partidos lo coloca a la par del máximo artillero del torneo, Marco Rubén, ambos con 11. Si hasta hace poco le causaban gracia algunos comentarios sobre su figura física ensanchada, ahora se ríe de felicidad por la eficacia recobrada. Se quitó mérito tras el cuarteto que hizo en Rafaela ("No soy Messi, sólo tuve que empujarla"), pero ayer cruzó un cabezazo con calidad y precisión, dignas de sus mejores épocas.

Tampoco hay que perder la perspectiva. Este River B superó a un Colón que, por apellidos, está varias letras por debajo en el abecedario. Estuvo lejos de ser una oposción cómoda y sencilla, pero individualmente es un equipo muy modesto. En algunos aspectos se nota la mano del nuevo entrenador, Darío Franco. Colón juega a una intensidad muy alta, se despliega con una gran generosidad física. Tácticamente está trabajado; con un 4-2-3-1 cubrió espacios por la solidaridad de todos y no renunció a salir rápído con la intención de tomar a River mal parado. Finalmente, Colón sucumbió a un par de riesgos que se intuían previsibles: semejante desgaste atlético era imposible de mantenerlo durante los 90 minutos y su menor categoría individual en comparación con River inclinó la balanza.

La victoria premió al mejor de los dos, sobre esa cuestión no hay mayores reparos futbolísticos, pero el resultado estuvo sujeto a un par de decisiones del árbitro Herrera que beneficiaron a River: en el gol del empate de Driussi, Saviola choca al arquero Broun y le impide intervenir, y con el partido 2-1, no convalidó un gol de cabeza de Benegas por un off-side inexistente. River la pasó mal en la defensa área de los tiros libres que ejecutó la zurda picante de Alan Ruiz. Colón abrió el marcador por esa vía, con Conti definiendo al borde de la posición adelantada.

No todas las variantes que maneja Gallardo para cada puesto son una garantía. La diferencia que hay entre Barovero y Chiarini es bastante acentuada. El arquero ex Instituto no transmite seguridad, parece sobrepasado por la responsabilidad. En los centros, lejos de salir a cortar, se va metiendo dentro del arco. Cada intervención suya le cortó la respiración al Monumental.

Guido Rodríguez paga un poco las consecuencias de ocupar una demarcación que no es la suya; es más volante interior que central. Tiene elegancia y buen pase, pero poca recuperación de la pelota. Casi nunca lo pudo anular a Alan Ruiz, que se movió un par de velocidades más rápido que el tranco cansino de Rodríguez.

Gonzalo Martínez se acercó mucho al jugador que River fue a buscar a Huracán: dinámico, gambeteador, armador de jugadas, decisivo en los últimos metros. River revertió el 0-1 del primer tiempo con la participación determinante de Pity, que intercambió posiciones con Driussi. Cuando se volcó sobre la izquierda, fue imparable para Garnier y para el volante o el zaguero que saliera a su encuentro. Dio dos asistencias con desborde y centro atrás en los goles de Driussi y Viudez, y el tanto de Cavenaghi, tras una asistencia de Saviola, también había pasado por una incursión de Martínez por la izquierda.

Gallardo toma riesgos para justificar su perfil de técnico ambicioso y valiente, sin caer en lo temerario. Con el partido 1-1, mandó a la cancha a este Viudez que fue toda una revelación durante apenas 25 minutos en Asunción. Reemplazó al lateral juvenil Carreras, con lo cual retrocedió Mayada y el uruguayo se ubicó como un interior derecho.

La apuesta le dio réditos a Gallardo: Viudez tiene un toque que mejora cada jugada (inició la acción del segundo gol) y llegó desde atrás para definir en el tercero con un toque de zurda, mientras soportaba la carga de un defensor.

Los hinchas arman su fiesta, cantan contra Boca y viven con optimismo porque en la cancha, más allá de los nombres, siempre aparece un equipo que los representa.

RUMBO A MÉXICO, CON UNA DUDA

River viajará hoy a Monterrey para enfrentar a Tigres el miércoles, por la primera final de la Copa Libertadores. La formación será con Barovero; Mercado, Maidana, Funes Mori y Vangioni; Sánchez, Kranevitter, Ponzio, Viudez o Martínez; Mora y Alario


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